Cuatro traslados por contusiones en un encierro marcado por la lluvia

Cuatro traslados por contusiones en un encierro marcado por la lluvia
EP

Los toros de José Escolar han corrido hermanados excepto un astado que se ha quedado rezagado

PABLO OJERPamplona

La lluvia caída durante toda la noche en Pamplona de forma intermitente ha marcado el segundo encierro de estos Sanfermines 2018. Pese a ser domingo, el número de corredores ha sido escaso y también los atendidos por contusiones ha resultado inferior a otros encierros.

Siguiendo la tradición de la ganadería de José Escolar, un toro se ha quedado rezagado aunque, al contrario que en las carreras precedentes de los toros abulenses, no se ha vuelto a los corrales de Santo Domingo. Sí que ha realizado el recorrido unos metros, bastantes, por detrás del resto de la manada, por lo que ha entrado en la plaza de toros unos 10 segundos después que el resto de sus hermanos.

Nada más sonar el cohete que marca el inicio de la carrera, los toros se han mostrado perezosos y durante 15 segundos han aguardado en la arena. Después han realizado todo el recorrido hermanados y siempre protegidos por los cabestros. Ni tan siquiera en la calle Estafeta han conseguido desprenderse de ellos, lo que ha dado más protección a los corredores pero, al mismo tiempo, han dificultado que los mozos consiguieran espacio frente a las astas.

La lluvia ha estado presente en Pamplona durante toda la noche, lo que ha provocado que hayan sido pocos los corredores que se han atrevido a recorrer las calles del casco viejo de Pamplona. Sin embargo, pese a lo que pudiera temerse, el líquido antideslizante que se extiende unos días antes del inicio de las fiestas ha hecho su efecto y ningún toro y pocos corredores se han resbalado en los adoquines.

Eso sí, una vez que la manada ha llegado a la arena, hacía tiempo que no se observaba una arena con tantos charcos. Pero las pezuñas se han agarrado bien y sólo el último toro se ha mostrado remolón para entrar en los corrales y ha intentado dar una vuelta por el coso. Una vez más, la labor de los dobladores ha resultado fundamental para que el astado encontrara en camino a los toriles.

De esta manera, se han producido cuatro traslados a los centros hospitalarios de Pamplona y ninguno de ellos reviste especial gravedad. Se trata del neoyorquino MT, de 40 años que ha sido trasladado desde la Cuesta de Santo Domingo con una posible fractura de tobillo. Desde el Ayuntamiento ha sido trasladado IAO, de 43 años y vecino de Deba (Guipúzcoa) con una contusión en el tobillo. Y en Telefónica se han registrado dos traslados. JGE, de 29 años y vecino de Badajoz presenta una luxación en el hombro que él mismo se ha reducido y el pamplonés JLA, de 45 años, sufre un traumatismo craneoencefálico.

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