El 54,3% de los leoneses consultan dudas médicas en la web

Una usuaria de Internet consulta el Portal de Salud de la Junta. /R: Gómez
Una usuaria de Internet consulta el Portal de Salud de la Junta. / R: Gómez

El Observatorio de Telecomunicaciones detecta que el 63% de los usuarios de Sacyl ya pide cita por el ordenador o el móvil

ANA SANTIAGO

El paciente ya no vive desorientado y desarmado ante el nombre de una enfermedad que incluso le cuesta memorizar; ya no se siente huérfano ante su falta de conocimiento. Ahora, acude a su médico o enfermero, para bien y para mal, con algo de la lección aprendida. Ha escuchado, ha leído artículos, ha buscado en Internet.

Y este es un enfermo más comprometido con su patología y su autocuidado; pero también más exigente al reclamar pruebas de diagnóstico, al creer conocer lo que padece y pedir derivaciones que muchas veces carecen de sentido y de oportunidad.

Es un resultado más de todo el proceso de incorporación de las tecnologías y de mayor uso de las mismas por parte de los pacientes. Por todo ello, el Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información considera de «gran importancia» la realización de estudios orientados a conocer el alcance que la e-Sanidad está adquiriendo tanto entre los ciudadanos como entre el personal sanitario.

Encuesta sobre E-Sanidad

54,3% de los castellanos y leoneses recurre a Internet para informarse sobre salud. Algo menos de la media nacional que está en el 60,5% y que aumenta al 74,4% si se trata de internautas, es decir, de un 80,7% de la población.

67,6% de los usuarios de nuevas tecnologías de Sacyl considera de mucha utilidad el sistema de mensajes SMS con el paciente que ya utilizan algunos médicos en la comunidad y el 42,8% al menos ha oído hablar de ello.

71,9% conoce la posibilidad de pedir cita a través de aplicaciones de móvil o de la página de Sacyl.

69,8% de los usuarios considera muy útil la receta electrónica y el 66,5% la conoce (el estudio se cerró antes de implantarla extensivamente en la región).

54,2%consulta sobre todo datos de nutrición y vida saludable.

Así, destaca en su reciente informe al respecto que «se está comenzando a sentir un empoderamiento cada vez mayor del usuario, quien comienza a ser protagonista activo y responsable del cuidado de su propia salud, generándose de este modo un nuevo modelo de relación entre el médico y el paciente».

Y de la visita anecdótica de hace años a una página web se ha pasado, en toda España, a casi un hábito, al menos para contar con más orientación. Y no es cuestión de desconfianza hacia el médico que, según este trabajo, sigue siendo la principal fuente de información y la consideada más fiable -el 89% de la población recurre a los profesionales de la salud- sino que se busca el complemento o la respuesta algunos interrogantes que la consulta no ha resuelto, por falta de tiempo normalmente, en Internet. Y en el amplio mundo digital lo mismo se acude a webs especializadas y de rigor, o a los portales se salud oficiales -como el de la Junta- que se recurre a referencias poco o nada recomendables.

En Castilla y León, según la encuesta del citado Observatorio, el 54,3% de la población utiliza Internet para buscar información sanitaria, bastante menos no obstante que la media nacional que se sitúa en el 60.5%. Y es que en algunas comunidades, como la andaluza, su uso está tan extendido que lo utiliza el 75,1% y en otras, como la Navarra, apenas el 37%.

Las mujeres hacen un mayor empleo de esta fuente de información (63%) que los hombres (57%). En cuanto a la edad, como ocurre en datos generales de uso de Internet, la mayor proporción se centra en los jóvenes de entre 16 y hasta los 49, a partir de esta edad baja considerablemente.

La alimentación y los hábitos saludables son el principal tema de búsqueda en la red

El empleo es pues alto y más si se considera solo la población internauta, en cuyo caso crece en 10 puntos el empleo de esta vía de informaicón. También hay una correlación en el empleo de este recurso con la formación: Aumenta cuanto mayor es el nivel académico. Y también es más habitual en el caso de las familias con hijos.

Consulta extraoficial

El mayor problema de este ya hábito es que no hay mucha selección en estas «consultas médicas extraoficiales», como las califica el informe. Un buscador es la principal vía de acceso. El 85% accede a datos sobre lo que le preocupa en salud de esta forma como primera e, incluso, única opción.

Así las wikis, páginas de salud, redes sociales, blogs y webs de asociaciones de pacientes protagonizan estas búsquedas muy por encima de revistas y bases de datos especializadas. Y la frecuencia es considerable, el 24% ha buscado información la última semana y una cuarta parte lo hizo en el último mes. Además, son coyunturales, no regulares, relacionadas con síntomas o problemas que surjen en un momento dado.

El informe ‘Los ciudadanos ante la e-Sanidad’ también detecta que hay tres prácticas que destacan por encima del resto en relación a la búsqueda en Internet sobre temas de salud. Así, señala las búsquedas sobre alimentación y estilos de vida saludable, sobre enfermedades diagnosticadas y , en tercer lugar, de síntomas para buscar un autodiagnóstico y soluciones.

La mayoría de la población comparte con su facultativo los artículos leídos en las webs

El 54,2% de la población busca datos sobre el primer aspecto, la nutrición tiene muchos adeptos en la red. Le sigue la búsqueda de información sobre enfermedades que han diagnosticado a uno mismo o a alguna persona cercana, algo que hace el 52,1% y el 50,9% busca síntomas. El objetivo final, el de quedarse más tranquilo.

Sin embargo, y pese a estas intensas búsquedas, el usuario resulta ser bastante escéptico. La confianza en estas páginas digitales «no es esencialmente muy significativa (37,7% confía ‘mucho’ o ‘bastante’ en dicha información, según la encuesta)».

El Observatorio analiza además, no solo el rigor que se otorga a esta información sino la capacidad de comprensión de los datos a los que se accede. Destaca este análisis que Internet tiene una cantidad ingente de información, y a veces es complicado filtrarla. En muchos casos, «la información es difícil de encontrar o puede ser errónea o sencillamente, si estamos en un ámbito sanitario, que no sea claramente aplicable a la enfermedad o sobre los síntomas que se consultan».

Y, reflexiona que a estos dos aspectos, «podemos añadir una dificultad adicional:¿Hasta qué punto comprende o entiende la información suministrada de Internet?». Así detecta que más de la mitad de los usuarios asegura comprender ‘siempre’ o ‘a menudo’ la información de los diferentes medios; aunque un número muy importante (30,4%) dice no entenderla siempre y un 14,1% no la comprende nunca.

Solicitar consulta de forma telemática se impone

El 44,4% de los usuarios españoles ha pedido cita con el médico de familia o pediatra para él o su familia telemáticamente; aunque la proporción de usuarios disminuye cuando se trata de reservar consulta para alguna especialidad o con otros profesionales sanitarios (19,9%).

La cita a través de una aplicación de móvil es algo conocido para el 71,9% de los castellanos y leoneses y el 62,% lo considera muy útil; aunque la receta electrónica tien aún más adeptos, lo conoce el 66,5% de la población de la comunidad y al 69,8% de ellos les parece un instrumento muy eficaz y eso que la encuesta del Observatorio Nacional de Telecomunicación es anterior a la implantación de la misma en Castilla y León.

Para el 76,3% de los encuestados en todo el país, la receta electrónica «ahorra visitas innecesarias a la consulta del médico, que con carácter anterior se veían obligados a realizar para solicitarle la prescripción de una nueva receta cuando el fármaco en cuestión se acababa», recoge el informe de telecomunicaciones.

Paralelamente, casi la misma proporción «se muestra muy o bastante de acuerdo con la capacidad de la receta electrónica para evitar errores en las farmacias a la hora de dispensar medicamentos».

También la comunicación con el facultativo a través de mensajes de móvil, algo todavía poco extendido en la región, tiene una gran aceptación por parte de los pacientes; aunque solo el 42,8% lo conoce y al 67,6% le parece realmente útil. Esta comunicación gana adeptos y las primeras experiencias al respecto, también simplemente por acceso telefónico o de correo electrónico, apuntan muy buenos resultados.

El Observatorio concluye así que la información de Internet «no tiene porqué ser errónea, sino que muchas veces es compleja o muy técnica y su aplicación real sujeta a matices y variables desconocidas para el ciudadano en general, haciendo difícil que lo entienda».

No obstante, el médico -eso está muy presente en los pacientes- es la fuente de información más fiable; de hecho, el 70% de la población dice que nunca la busca antes de una consulta. El porcentaje de personas que sí lo hace es realmente reducido, del 25,7% . Este es un dato, no obstante nacional, sin desglosar por comunidades. Además la inmensa mayoría termina por consultar con su facultativo la información leída.

Asimismo, una de cada cuatro personas utiliza las redes sociales para informarse sobre la salud; pero, en este caso, el recelo sobre la calidad de la información es mucho mayor y ni una cuarta parte confía en ellas.

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