España va con prisas para controlar la amenaza del radón

Un captador de trazas de radiación alfa. / Óscar Chamorro

En febrero de 2018 acaba el plazo para trasponer la normativa europea y analizar todas las viviendas en riesgo debido a este gas, que es la segunda causa de cáncer de pulmón

DANIEL CABORNEROMadrid

Con motivo del Día Europeo del Radón, celebrado cada 7 de noviembre, varias entidades ecológicas y organismos medioambientales intensifican sus planes para concienciar sobre este tema entre la población. Y es que según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la exposición constante al radón es la segunda causa de cáncer de pulmón en el mundo, tan solo por detrás del consumo de tabaco.

Desde 1988 está clasificado como cancerígeno humano del grupo 1, lista de los 107 agentes más nocivos y que por ejemplo también incluye: bebidas alcohólicas, todas las formas de amianto, arsénico, benceno, formaldehído, todos los tipos de radiación ionizante, consumo de tabaco (en fumadores y no fumadores), la exposición ocupacional para los pintores o los rayos UV de radiación solar.

José Miguel Rodríguez, director de la Fundación para la Salud Geoambiental, coordina el proyecto 'Vive sin radón' con el objetivo de alertar sobre los riesgos para la salud que tiene la exposición constante al radón. La Unión Europea estima que, en el caso de España, cada año son atribuibles más de 1.500 muertes a la exposición de este gas. No obstante, surge controversia sobre quién asume al 100% las competencias nacionales; algo que ahora, oficialmente, está en manos del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

"El CSN no es un organismo cualquiera; es muy fuerte, tiene mucha capacidad de actuación. Pero... ¿de verdad es tan difícil informar a médicos de atención primaria, oncólogos, etc. de que hay este riesgo? Porque ahora no tienen ni idea. ¿Por qué se ha estado ocultando la información? Los municipios de la sierra de Madrid son zonas de riesgo y sus ayuntamientos no tienen ni idea de que hay que hacer mediciones de radón en sus colegios", se lamenta Rodríguez.

"Al Ministerio de Sanidad le llegó la patata caliente al final del verano de 2016, porque esto había dependido siempre del Ministerio de Fomento y del de Industria. Pero el de Sanidad no registra la tasa de incidencia de cáncer de pulmón asociado al radón. Así mal vamos a reducirla si ese dato no es accesible al público", añade el director de esta Fundación.

Aquí, esta organización explica lo más importante de dicho problema sanitario para no ceñir su tarea solo al Día Europeo del Radón:

1) ¿Qué es el radón?

"El radón es un gas radioactivo. Al ser un gas noble, realmente el radón no es el que hace el daño porque no se mezcla con nada. Pero el radón se va descomponiendo radiactivamente y de ahí sale polonio, bismuto, plomo... y esos elementos son los que hacen el daño en el pulmón", comenta Rodríguez.

"Y es un gas que se encuentra de forma natural en todos los sitios, porque se produce a raíz del uranio que existe en la corteza terrestre", destaca sobre el uranio-238, elemento radiactivo natural presente en todas las rocas y suelos en cantidades variables. "Supone un riesgo para la salud si se concentra en las casas. Fundamentalmente encontramos más radón en las zonas graníticas, con áreas de más riesgo donde hay mayor concentración de uranio", indica.

Asimismo, señala que el radón pesa nueve veces más que el aire y que por tal motivo "no es habitual encontrar el nivel alto de radón en un piso elevado". Por eso se mide en viviendas tipo casa, "asentadas en el suelo"; en un primer piso como mucho. "Y en todos los sitios donde haya subterráneos", agrega.

"Existen zonas de riesgo de radón en prácticamente todas las Comunidades Autónomas, en la sierra de Guadarrama, la sierra de Gredos, el norte de Extremadura, algunas partes de Andalucía, Galicia y Cataluña... Y desde 1990 no se ha hecho nada para informar a la población, por eso hay pocos laboratorios en España que puedan dar el servicio de medición. Nosotros sí damos ese servicio a través de la Universidad de Cantabria", afirma Rodríguez.

2) ¿Cómo se mide?

Para lograr datos fiables hay que hacer siempre una medición a largo plazo y preferiblemente en invierno, que es la época en la que más radón se genera. Se usa un captador de trazas de radiación alfa, el cual no capta el radón en sí mismo, sino sus descendientes (por ejemplo polonio, bismuto o plomo).

Este captador, cuya forma y tamaño lo asemejan a un microfilm común, se tiene que colocar en un lugar de la casa a 50 centímetros del suelo, permaneciendo inmóvil durante al menos tres meses y separado de la pared para evitar interferencias. Transcurridos esos meses, se analiza en una máquina de laboratorio y da el resultado de la actividad radiactiva en becquerelios por metro cúbico (Bq/m3).

3) ¿Cuál es la normativa vigente?

"La nueva normativa le va a venir grande a España. Va a venir grande que todo el mundo se entere de golpe que tiene que medir su vivienda. ¿Quién va a asumir el coste de eso? Se van a hacer mediciones en viviendas de zonas de riesgo. Pero ahí está el matiz, ¿de riesgo más alto o del riesgo que dice la OMS? Si cogemos lo que dice la OMS y establecemos el listón en 100 becquerelios, va a ser casi toda España", reitera el director de la Fundación para la Salud Geoambiental.

"Ahora bien, si tiramos para arriba que es lo que permite la normativa europea y llegamos a 300 becquerelios, pues va a ser solo en las zonas de alto riesgo. Es un tema tan conocido y con muestreos tan grandes, que la OMS admite que con 100 becquerelios ni siquiera sería riesgo cero. Hay países de la UE, como Polonia, Alemania o la República Checa, que tienen altísimos niveles de radón. Entonces, conseguir niveles por debajo de 300 es muy difícil y muy costoso. Tienen que subir un poco el listón porque tienen que adaptar la ley a todos los países", subraya.

A continuación, pone otro ejemplo: "En EE UU, uno de los países con más desarrollo de la industria de radón, tienen un nivel de 150 becquerelios establecido desde 1958 con una ley federal. La industria para el estudio del radón genera empleo y atiende a una necesidad que había pero no se conocía. Hay que formar a la gente que se dedica ala construcción, a los arquitectos, a los técnicos municipales, a los médicos, etc. en conocer cómo se tienen que hacer las cosas".

"Todo esto se ha hecho muy mal en España porque el real decreto se publicó en 2001 y la instrucción técnica, que tiene rango de ley, no fue hasta en el 2011", recalca. "Y sí que existe una legislación que protege a los trabajadores y que atañe a los colegios. Debería haberse medido, pero la realidad es que eso no se ha hecho", insiste. Para más inri, aún no hay una estimación de lo que supondrían económicamente estas reformas ni esta formación.

"La legislación laboral establece que se debe medir en todos los sitios subterráneos como el metro, cuevas, minas, galerías, ‘spas’ y otros edificios con aguas termales; y además se amplía eso a colegios de infantil, primaria y secundaria", argumenta el coordinador del proyecto 'Vive sin radón'.

4) ¿Cómo se puede concienciar?

"Ahora estamos hablando sobre el radón porque hay una directiva europea de 2013 cuyo plazo de trasposición acaba en febrero de 2018. Y una de las cosas que se le exige a los Estados miembro es que tengan desarrollado un plan nacional de radón", recuerda Rodríguez.

En este sentido, aclara que el plan lo debe hacer el Ministerio de Sanidad pero que "en España nunca se había hecho y por tanto es una novedad". "Nosotros nos hemos dirigido al ministerio ofreciendo nuestra colaboración, pero no tenemos respuesta todavía ni sabemos por dónde van los tiros", advierte.

"Hoy por hoy Sanidad no tiene ninguna información sobre esto, a diferencia de los ministerios de Sanidad de otros países y que han sido nuestras fuentes. Ahí hay una implicación de las autoridades en la salud de las personas y para ellos es primordial desde hace ya muchos años. En toda España tan solo se han medido unas 9.000 viviendas", concluye.

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