Leonoticias

«Hay una desinformación total y absoluta» sobre las secuelas del cáncer

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María Ángeles Romeo, diagnosticada de un cáncer de mama con 52 años. / Virginia Carrasco

  • María Ángeles Romeo habla de la incertidumbre a la que tuvo que hacer frente cuando fue diagnosticada de cáncer de mama

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¿Voy a perder el pelo? "Es la primera pregunta que le haces a la oncóloga una vez que te operan y comienzas con la quimioterapia". Así lo explica María Ángeles Romeo, diagnosticada de un cáncer de mama con 52 años. Tras el escueto sí del oncólogo, empieza una etapa de "desinformación total y absoluta".

Hace ya tres años de aquel interrogante, de que los mechones de su melena rizada se quedasen enredados entre sus dedos mientras las lagrimas brotaban sin cesar. Hinchazón, alergias en la piel, pérdida de cejas, pestañas y uñas... "No reconoces a la persona que ves en el espejo". Un 'shock' para el que fue un bálsamo Ángela Navarro. Es esencial "la tranquilidad que te da hablar con alguien que sabe por donde vas a pasar. La incertudumbre se convierte en certidumbre", afirma antes de lamentar que en los hospitales "no encuentras esas vias de información".

"No necesitas misericordia"

Ángela Navarro es un referente en el mundo de la belleza que dos décadas se comprometió con los enfermos de cáncer creando una fundación que lleva su nombre. Gracias a ella ha abierto nuevos caminos de investigación en cosmética y posticería, haciendo suyo el lema de que "cuando nos vemos bien… nos sentimos mejor".

Su experiencia le ha llevado a comprender que los efectos secundarios estéticos producidos por el cáncer convierten a las personas que lo padecen en un colectivo vulnerable al dejar expuestas las huellas de su enfermedad. Una apariencia estética 'corriente' actúa como camuflaje, devolviendo una impresión de normalidad que repercute positivamente en la salud psicológica, y, por lo tanto, incide positivamente en la recuperación.

"Es muy importante que sea la propia persona la que pueda revelar su condición y que no sea su aspecto externo el que lo delate", asegura Ángela, una opinión que comparte María Ángeles: "No necesitas la misericordia de nadie, lo que te hace falta es que te transmitan normalidad".

Banco de pelucas

Uno de sus logros más llamativo es su preciado banco de pelucas, una segunda oportunidad a prótesis capilares que han utilizado personas y ya no las necesitan o que han sido donadas por otras organizaciones. Se encargan de volver a ponerlas a punto para que otra persona las pueda usar.

Las prótesis capilares son totalmente gratuitas y se dan en forma de préstamo a personas que, por su tratamiento, necesitan utilizar una peluca pero no tienen recursos económicos suficientes para comprar una. La persona que recibe la peluca se compromete a mantenerla en el mejor estado posible y a devolverla al banco de pelucas cuando ya no la necesite.

En el caso de los pacientes oncológicos es fundamental que los interiores sean lo más suave posible y con el menor número de costuras para evitar roces y molestias en el cuero cabelludo, llegando a estar un sola persona trabajando durante una semana en una pieza.