SOS Racismo reclama a los partidos una ley integral de no discriminación

Presentación del informe anual de SOS Racismo./SOS Racismo
Presentación del informe anual de SOS Racismo. / SOS Racismo

La organización considera que hay que «abrir el foco» en la definición de delitos de odio

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

SOS Racismo ha pedido a los partidos políticos que no pierdan la oportunidad de crear una ley integral en materia de igualdad de trato y no discriminación como ocurrió hace seis años. Entonces, el adelanto electoral dejó en el cajón la propuesta parlamentaria. Ahora, varios partidos (PSOE y Ciudadanos, entre ellos) ya han registrado en el Congreso de los Diputados diferentes propuestas sobre esta materia. "Es necesario que salga adelante en esta legislatura", apunta Mikel Mazkiaran, secretario general de la Federación SOS Racismo, que también reclama otro cambio legislativo: ampliar el "foco de la discriminación en actuaciones cotidianas que van creando el caldo de cultivo de actuaciones más graves". "Hay una gran oportunidad", recalca.

La organización recuerda que la discriminación laboral, la producida en sectores como el inmobiliario (donde se ponen dificultades a la población extranjera para alquilar un piso) o la hostelería "son tan importantes como los delitos de odio y que precisan de herramientas legales con las que ahora no contamos". "Es necesario hablar de los microrracismos, como ocurren en las discotecas, por ejemplo", expone Mazkiaran. "La reciente modificación del Código Penal precisa una ley específica que ordene los diferentes tipos penales relativos a los delitos de odio", explican los responsables de SOS Racismo en la presentación de su informe de 2016. Consideran que el hecho de que hayan disminuido los delitos de odio (1.272 el año pasado frente a los 1.328 de 2015, según la estadística del Ministerio del Interior) se debe a esa rigidez en el uso del artículo 510 del Código Penal.

En su informe sobre el año pasado, las oficinas de SOS Racismo recogieron 309 denuncias de ciudadanos. El primer motivo (82 expedientes) fue el racismo institucional, que en su mayoría se dan en la tramitación de documentos de extranjería y de nacionalidad, seguidas de quejas en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE). «Hasta dos años se tarda en terminar el proceso de la nacionalidad. Como son extranjeros, parece que no importa», añade Mazkiaran. En segundo lugar se encuentran los conflictos y las agresiones racistas (51), sobre todo en el ámbito vecinal. El tercer lugar lo ocupan las quejas de las Fuerzas de Seguridad del Estado (46). La población negra es el colectivo más afectado por las situaciones denunciadas ante SOS Racismo.

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