Piden cárcel para los okupas que rehabilitaron un pueblo de Guadalajara

Una imagen cedida por el colectivo Fraguas Revive./
Una imagen cedida por el colectivo Fraguas Revive.

Aseguran que luchaban contra la despoblación pero la Junta de Castilla-La Mancha los ha denunciado y el viernes irán a juicio

J. V. MUÑOZ-LACUNAToledo

Los seis «okupas» que en 2013 decidieron mudarse a Fraguas (Guadalajara) para llevar a cabo un proyecto de rehabilitación de viviendas en este pueblo abandonado en 1968 podrían acabar en la cárcel. El próximo viernes deberán comparecer ante el Juzgado de Instrucción número 4 de Guadalajara para declarar en un juicio donde se solicitará para cada uno de ellos 4 años y 4 meses de prisión y el pago de una indemnización de 10.000 euros. Con ese dinero se derribaría la parte del pueblo reconstruida.

En concreto, la Junta de Castilla-La Mancha les acusa de los delitos de usurpación, contra la ordenación del territorio y daños. Todo comenzó en 2013, cuando estos «okupas» llegaron a Fraguas para rehabilitar algunas viviendas y vivir en plena naturaleza. La Junta, enterada del asunto, decidió poner el caso en manos de la justicia con el fin de que las 12 personas que actualmente habitan Fraguas lo abandonen. Éstas, por su parte, han decidido poner en marcha una campaña de recogida de firmas en la plataforma «Change.org» bajo el lema «No a la demolición del pueblo de Fraguas. No a la despoblación rural».

Delito o lucha contra la despoblación

«Nunca pensamos que estuviésemos cometiendo un delito, como mucho que tendríamos una sanción administrativa, porque entendíamos que actuábamos en la línea de la ley», afirma Isaac Alcázar, uno de los denunciados. «Esperamos que al final se imponga el sentido común porque la pena que nos piden es desproporcionada y pensamos que habría que iniciar un proceso de diálogo para buscar una solución», sostiene.

De la misma opinión es Fernando Mora, diputado regional del PSOE, que apuesta por encontrar «una solución satisfactoria para todos respetando la ley y el medio ambiente ya que están en una paraje natural protegido».

Más contundente es el delegado de la Junta de Castilla-La Mancha en Guadalajara, Alberto Rojo, quien recuerda que Fraguas está en pleno corazón del Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara e insiste en que «no se nos puede pedir que prevariquemos porque saber que se está haciendo algo fuera de la ley en un monte de titularidad pública y mirar para otro lado es prevaricar».

En defensa radical de los «okupas» se sitúa Podemos, que ha pedido a la Junta la retirada de la denuncia «contra personas concienciadas con el medio ambiente que sólo quieren hacer una aportación positiva para el desarrollo sostenible de una zona muy despoblada», según David Llorente, diputado regional de este partido, que califica la denuncia de «atropello y represión».

Una imagen cedida por el colectivo Fraguas Revive.
Una imagen cedida por el colectivo Fraguas Revive.

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