El ajo, medicina para combatir el cáncer, el shock séptico y patologías de la piel

Se presentan las últimas novedades sobre las aplicaciones terapéuticas del ajo en la Feria Internacional del Ajo de Las Pedroñeras

J.V. MUÑOZ-LACUNAToledo

“Ajo, cebolla y limón, y déjate de inyección”. “Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro”. Son ejemplos de cómo la sabiduría popular ha asumido durante siglos lo que ahora la ciencia está demostrando: las propiedades terapeúticas del ajo, uno de los cultivos más humildes del campo.

Científicos de la Unidad de Investigación Traslacional del Hospital General Universitario de Ciudad Real llevan 18 años estudiando sus efectos y este fin de semana han presentado las últimas novedades en cuanto a las aplicaciones terapéuticas del ajo liofilizado en el marco de la edición número 45 de la Feria Internacional del Ajo de Las Pedroñeras (Cuenca). Se trata de aplicaciones clínicas en procesos oncológicos, sepsis y diversas patologías dermatológicas que se añaden a las propiedades vasodilatadoras y antioxidantes del ajo que ya se conocían.

Según ha indicado el coordinador de Investigación, Docencia y Formación de la Gerencia de Atención Integrada de Ciudad Real, Francisco Javier Redondo Calvo, “el ajo es una planta rica en alicina, prostaglandinas y otras moléculas con efectos cardiosaludables y microbicidas”. Los extractos de ajo negro y ajo liofilizado –proceso en el que se deseca el ajo en frío para conservar sus propiedades y mantener una elevada estabilidad química que facilita su aplicación en laboratorio- han demostrado en estas investigaciones sus propiedades curativas.

“Existen varias líneas de investigación con la alicina, que aporta grandes esperanzas en tratamientos para la atenuación de la sepsis, que es una respuesta inflamatoria del organismo ante una infección grave tras un proceso de peritonitis. Otra línea de estudio está relacionada con procesos oncológicos y la forma en que la alicina responde como inhibidor a la proliferación de células tumorales en pacientes con cáncer de colon”, explica el doctor Redondo.

El ajo cicatriza

Recientemente se han realizado estudios aplicando la alicina a procesos dermatológicos demostrándose que “el uso tópico del extracto de ajo y de un derivado de la fermentación de éste mejora la cicatrización de úlceras cutáneas, ya que los efectos microbicidas del ajo restauran la integridad de la epidermis y la dermis. De esta forma, se están desarrollando nuevos tratamientos basados en biomoléculas y xenobióticos”.

En la actualidad, el ajo morado de Las Pedroñeras es la variedad de ajo más rica en alicina que se conoce. Esta localidad conquense de 6.700 habitantes es la capital española del ajo pues produce al año unos 60 millones de kilos, cifra que la convierte en una de las productoras más importantes de la Unión Europea.

Investigadores del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha. / SESCAM

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