Los cinco acusados de la presunta violación grupal de Sanfermines se declaran inocentes

Los cinco amigos sevillanos que presuntamente violaron a una joven madrileña durante los Sanfermines 2016.

Tan solo uno de ellos reconoció que robó el teléfono móvil de la joven madrileña

PABLO OJERPamplona

Los cinco jóvenes acusados de cometer una violación grupal a una joven madrileña durante los Sanfermines de 2016 se declararon inocentes de las imputaciones que recaen sobre ellos en la primera jornada del juicio que comenzó ayer en la Audiencia de Navarra.

De esta manera se mantiene la previsión de que, aunque reconocen que estuvieron con la víctima, la estrategia de defensa se va a basar en que los actos juzgados fueron consentidos. Solo uno de los cinco encausados reconoció que sustrajo el teléfono móvil de la joven víctima.

Sobre los cinco recaen tres acusaciones de delito, un delito de agresión sexual por la violación de la joven, un delito contra la intimidad porque grabaron los hechos y un delito de robo porque tras la violación, presuntamente le robaron el teléfono móvil para que no pudiera pedir ayuda. En el mismo lugar de los hechos tiraron las tarjetas del teléfono y una vez en la calle se deshicieron del aparato. Uno de los acusados reconoció este hecho.

Antes de la lectura de las acusaciones a los cinco encausados y de preguntarles cómo se declaran, el Tribunal estudió las cuestiones previas presentadas por las distintas partes personadas. La Fiscalía había solicitado cambiar el orden de las intervenciones de manera que los cinco acusados fueran los primeros en declarar. Sin embargo, el Tribunal mantuvo la costumbre que tiene la Sala Segunda donde se celebra el juicio por el que los acusados serán los últimos en declarar el próximo miércoles.

Así pues, continúa el orden previsto y hoy será la víctima quien preste declaración. Posteriormente serán los testigos y policías que vivieron aquella fatídica noche del 6 al 7 de julio de 2016. El próximo lunes y martes se visionarán los videos y escucharán las grabaciones y finalmente el miércoles 22 hablarán los acusados.

El Tribunal también acordó mantener la presencia de las acusaciones populares. Las defensas habían solicitado que no se permitiese la personación del Ayuntamiento de Pamplona ni del Gobierno de Navarra. Sin embargo, los magistrado consideraron que su presencia está justificada y permitieron que sigan en el juicio. Todo el juicio se celebrará a puerta cerrada y con fuertes medidas de seguridad para evitar que se filtre ninguna imagen ni se identifique a la joven madrileña ni se tomen imágenes de los acusados.

Relato de los hechos

En las diez sesiones, los tres miembros de la sala tendrán que dilucidar si la joven víctima fue forzada sexualmente como sostiene ella o fueron prácticas consentidas, como afirma la defensa de los cinco acusados: Alfonso Jesús C., Ángel B., Jesús E., Antonio Manuel G. E. y José Ángel P. M. Según se desprende de las distintas declaraciones, la víctima y los cinco acusados se encontraron en la céntrica plaza del Castillo la noche del 6 al 7 de julio de 2016. Ella entabló conversación con uno de los acusados. En un momento dado, la víctima dijo que se iba al coche con el que había viajado a Pamplona y donde un amigo se encontraba durmiendo. Los cinco encausados se ofrecieron a acompañarla. Ella caminaba junto al joven con el que más había contactado mientras que los otros cuatro iban por delante. Según los autos judiciales, los cuatro primeros llegaron a entrar en dos hoteles de las cercanías en busca de habitación, pero en ninguno de los establecimientos tenían habitaciones libres.

A la altura del número 5 de la calle Paulino Caballero, los jóvenes observaron que una vecina entraba en el portal por lo que aprovecharon para sujetar la puerta y empujaron a la joven al interior. Allí, según el escrito de la acusación, los imputados taparon a la joven la boca, la rodearon, le bajaron su ropa interior y le obligaron a realizar felaciones a los cinco, y la penetraron, uno de ellos anal y vaginalmente, sin usar ninguno preservativo. Incluso uno de ellos grabó la escena con su teléfono móvil y, posteriormente, compartió dichas imágenes con otros amigos. Una vez que concluyeron las prácticas, arrojaron a la joven al suelo, presuntamente le quitaron el teléfono móvil y la dejaron tirada en el portal.

Según la descripción que dio la joven, los cinco acusados fueron identificados en las imágenes de seguridad del encierro y nada más terminar la popular carrera fueron detenidos por la Policía Foral.

La joven declara mañana

Mañana martes, el juicio vivirá uno de sus momentos álgidos cuando declare la joven madrileña y dos testigos. Desde el miércoles hasta el viernes declararán agentes de Policía Municipal y de la Policía Foral y siete testigos. Ya la semana que viene, entre el lunes y martes se procederá al visionado de los videos, y no será hasta el miércoles 22 cuando declaren los acusados.

Los cinco detenidos -que llevan 16 meses en prisión preventiva y son conocidos como 'La Manada'- se enfrentan hasta un máximo de casi 26 años de cárcel según las peticiones de las partes. Todas ellas, la Fiscalía, la acusación particular de la víctima y la acusación popular ejercida por el Gobierno de Navarra y el Ayuntamiento, imputan a los acusados un delito continuado de violación por la agresión sexual, un delito contra la intimidad por haber grabado los hechos y un delito de robo con violencia porque tras consumar la presunta agresión, robaron el teléfono móvil de la víctima.

Según la valoración que cada parte hace de estos delitos, las penas solicitadas varían desde los 22 años y diez meses que pide la Fiscalía hasta los 25 años y nueve meses que pide el Gobierno de Navarra. El abogado de la víctima pide 24 años y nueve meses y el Ayuntamiento de Pamplona solicita 25 años y seis meses de cárcel.

Fotos