El hospital británico retira los cuidados intensivos a Alfie Evans

El niño británico Alfie Evans./Afp
El niño británico Alfie Evans. / Afp

El Papa y el Gobierno italiano intervinieron a última hora en el segundo caso de este tipo en un año en el país

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres

El niño Alfie Evans, al que el Gobierno de Italia ha querido rescatar de un hospital británico, ya no es mantenido en vida por un sistema de ventilación y de cuidados intensivos, según ha manifestado su padre, que ha perdido en los tribunales ingleses y en Estrasburgo las batallas legales contra el hospital que lo atiende. La familia quería ahora llevar al niño a un centro pediátrico de Roma administrado por el Vaticano.

Hijo de Kate, 20 años, y de Tom, 21, Alfie Evans nació en mayo de 2016 y está ingresado en el hospital infantil de Alder Hey, en Liverpool. Su apariencia es la de un niño sano, pero no tuvo un desarrollo normal en sus primeros meses y se encuentra en estado semivegetativo, con regulares brotes epilépticos. Sufre, según sus médicos, y otros llamados para revisar su diagnóstico, un progresivo y catastrófico deterioro de su tejido cerebral por causas que no conocen, pero que asocian a alguna variación mitocondrial.

Sus médicos llegaron a la conclusión de que el mantenimiento del sistema de apoyo a la vida de Alfie- ventilación mecánica y cuidados intensivos- podría estar causando dolor al niño. Aunque no estuviese causando pena, podía prolongar, por un largo tiempo dada la calidad de las instalaciones, una vida cuya única expresión son los espasmos. El consenso médico en el hospital es dejar a Alfie con cuidados paliativos, que es su situación en este momento.

Los padres han contado con el apoyo de despachos de abogados asociados a la Iglesia Católica para emprender una larga batalla en los tribunales, que traía el eco de la que el padre de Charlie Gard, con un grave trastorno mitocondrial, protagonizó el pasado año. Hay vigilias ante la puerta del hospital y un grupo de personas intentó entrar en el recinto por la fuerza. El padre ha dicho que hay policías en el interior para impedir que saque a su hijo del hospital.

Manifestantes a las puertas del hospital.
Manifestantes a las puertas del hospital. / Afp

En esas circunstancias, Angelino Alfano y Marco Minniti, ministros de Exteriores e Interior, dieron el lunes a Alfie la ciudadanía italiana. En un comunicado manifestaron la esperanza del Gobierno de Roma de que su decisión permitiera «que el niño sea trasladado inmediatamente a Italia». El papa Francisco, que recibió al padre hace 8 días, mostró su apoyo a la familia y pidió, en su cuenta de Twitter, que «se les conceda el deseo de buscar nuevas formas de tratamiento».

Tom Evans emprendió de nuevo el camino a los tribunales, donde un juez rechazó su petición. Su hijo es británico y ha vivido siempre en Reino Unido, dijo el juez. Los jueces han confirmado el principio establecido en casos previos: el poder de los padres sobre sus hijos no es absoluto en la ley y los tribunales pueden fallar en su contra cuando creen, tras escuchar la opinión de los médicos sobre tratamientos de la enfermedad, como en el caso de Gard, o mantenimiento médico de la vida, en el de Alfie, que no son el 'mejor interés' de un hijo que no puede expresar su opinión.

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