leonoticias.tv | Supernany: «La solución no es siempre acudir al psicólogo»

Rocío Ramos-Paul, conocida popurlamente como Supernanny, en leonoticias.tv.

Proporcionar más de 100 razones para que un menor no beba alcohol, es el objetivo de la campaña que Rocío Ramos presentará este lunes 5 de marzo en Espacio Vías

S. FERNÁNDEZ

Rocío Ramos-Paul, más conocida como Supernanny, ha acudido este lunes a León para mantener un encuentro con padres y educadores. Durante el mismo ha aportado pautas que les ayuden a enfrentarse a un posible consumo precoz de alcohol entre los menores.

En la antesala de esta cita, la psicóloga, famosa por sus apariciones en televisión y radio, ha aportado consejos y herramientas para prevenir el consumo de alcohol en edades tan tempranas. Leonoticias,tv ha estado con ella, para avanzar las claves de este encuentro.

-Llega a León a presentar la campaña “Más de 100 razones para que un menor no beba alcohol”, ¿cómo surge?

La Federación de Bebidas Espirituosas, el Ministerio de Sanidad y otras organizaciones me llaman para realizar la parte que tiene que ver con los padres, dentro de una campaña de prevención de alcohol en menores. Este mundo es apasionante y nos embarcamos en estas charlas, donde explicamos a los padres diferentes razonas por las que un adolescente no pueden beber, más allá, de lo puramente legal, que es que está prohibido. Nosotros les ponemos a los padres en el supuesto de que su hijo vaya a salir con amigos y alguno de ellos vaya a llevar alcohol, una situación relativamente frecuente. Bajo esta premisa creamos 100 razones, que son cien herramientas, para evitar la ingesta de alcohol en edades tan tempranas.

-¿Cómo puede un padre conciliar la vigilancia y control de un hijo sin perder su confianza?

Lo primero que tiene que saber los padres es qué es un adolescente. Se sienta mal, viste raro, genera conflicto, parece que todo le da igual, etc. pero no es su hijo solamente, sino que su comportamiento es propio de esta edad. Otra cuestión muy importante es enseñarle al niño a decir “no”, los padres queremos que no beba y que sepa rechazar las cosas, pero nosotros no le hemos dicho “no” a nada, pues ya tenemos un conflicto. Por otro lado, yo trato de concienciarles que los niños necesitan una figura de autoridad, una comunicación distinta. Queremos que nos cuente lo que ha hecho la noche anterior pero no le preguntamos qué tal le ha ido el día al volver del colegio. Aparentemente se les olvida todo lo que les dices, reniegan, pero tienes que estar encima de ellos. De repente es un ser extraño, aquel niño que era buenísimo, pero necesita ese cuidad y cariño que haga posible que le puedas poner normas.

-¿Los padres son conscientes de que su hijo bebe alcohol?

Los padres son conscientes de que el alcohol está ahí. Yo voy notando que hay más consciencia para que eso no ocurra, los padres tienden a pensar, ¿qué hago si bebe?, ya hemos debajo atrás eso de “mi hijo no es de esos que bebe”. Los medios de comunicación, los informes han hecho que los padres sean más sensatos de la realidad que rodea a un adolescente.

-Cuando los padres saben que su hijo bebe, ¿cómo hay que tratarlo y con quién?

El problema es cuando el ocio de un niño no va más allá de juntarse con unos amigos con los que sólo se ve para consumir. No siempre hay que acudir al psicólogo, hay que enfrentarse uno mismo a las situaciones y valorar si se cuentan las habilidades para resolverlas. Cuando uno tiene un problema no siempre lo resuelve con un abogado, lo mismo que cuando se tiene un conflicto de estas características no hay que ir obligatoriamente al psicólogo. Si fuera necesario acudir a un profesional no pasaría nada y sería absolutamente normal. La guía que hemos creado trata de eso de aportar herramientas para prevenir y en caso de que ocurra saber cómo salir de esta situación.

-¿Cómo se le dice a un hijo no bebas alcohol si el hijo sabe que su padre bebe de forma esporádica?

Efectivamente, todas las celebraciones tienen alcohol de por medio e incluso un domingo se queda para tomar unas cañas. Pero en estos acontecimientos al padre no se le ve con una litrona y cayéndose al suelo, se le ve tomar unas cañas y luego seguir el ritmo normal de la tarde. Eso sí, si te vas a tomar más copas de la cuenta, porque estás en tu derecho, no lo hagas delante del niño.

El test

Una comida: un codillo con grelos y patatas

Una bebida: un buen vino con una buena comida o café

Un libro para padres con adolescentes: “Niños: instrucciones de uso”, que escribí con mi compañero Luis Torres

Una canción relacionada con tu trabajo: Esos locos bajitos, de Serrat

Un programa de radio o de televisión: De televisión, el espacio que tengo en el programa de Ana Rosa y de radio el de “Atrévete” de Manel Fuentes

-En el cine, literatura... el consumo de alcohol sirve para relacionarse, ligar, atreverse a hacer determinadas cosas, en definitiva, está bien visto…

Es cierto, pero son cuestiones que hay que contar con ellas y aprender a educar sabiendo que existen. Es, como por ejemplo, cuando el niño viene y te dice es que al de al lado le dejan llegar hasta tarde, tú tienes que saber administrar esa situación. El modelo que vale es el que ves en casa, aunque veas esa película.

-¿El alcohol es la puerta que abre la ingesta de otras sustancias, como el, hachís, cocaína, etc.?

Es una entrada, porque una de las características que tiene un adolescente es la buscando de probar cosas distintas, buscar la novedad. Es cierto que el consumo de alcohol facilita la ingesta de otras sustancias.

-Y cuando llegan los 18 años, ¿Qué pasa?

Es igual que votar o conducir cuando tienes la mayoría de edad. Poner una edad es necesario, pero en realidad no cambia nada del día antes del 18 cumpleaños. Si es cierto que, a más edad más capacidad de responsabilidad y autocontrol. Si alguien tiene esa rutina de normas y auto concienciación no se va a volverse loco el día que cumpla los 18.

-¿Qué supone tener presencia para contar los problemas que incumben a los adolescentes en un medio de comunicación?

Te permite tener un gran altavoz. En mi caso yo me siento muy querida como figura de Súpernany, no me gusta especialmente el nombre prefiero que la gente me llame Rocío pero me siento respetada y querida por la gente. En ese sentido, tener voz es una responsabilidad para mí, porque cualquier cuestión que diga se me va a tener en cuenta, pero por otro lado, me permite hacer una transmisión del trabajo de los profesionales educativos.

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