Un colegio de Málaga pide la comida a Burger King por la falta de cocineros

Un colegio de Málaga pide la comida a Burger King por la falta de cocineros

El centro público Nuestra Señora del Carmen se quedó sin trabajadores en el área de restauración, algo que se repite desde el curso pasado

CHARO MÁRQUEZ

No era un cumpleaños, ni una fiesta infantil, sino el almuerzo especial del comedor escolar del colegio público Nuestra Señora del Carmen de Estepona. Ante la falta de personal para poder hacer la comida a los más de 300 comensales, el centro se vio ayer obligado a encargar menús infantiles en el Burger King más cercano. El comedor de este centro, que junto con el Sierra Bermeja son los únicos de la ciudad que disponen de cocina propia que elabora a diario la comida, cuenta con una plantilla de 3 personas: una cocinera y dos ayudantes de cocina. Pero ayer sólo había un ayudante que no pudo hacer frente a la demanda. El convite le costó al centro más de 1.200 euros.

Martina Fernández, presidenta del Ampa de este centro, denunció que no es un problema puntual, sino un carencia que se arrastra desde el curso pasado. La falta de personal en el comedor es una constante. Formalmente son tres miembros del personal laboral de la Junta de Andalucía los que prestan el servicio. Sin embargo, en julio de 2017 uno de ellos consiguió el traslado y quedó la vacante. Posteriormente, la segunda ayudante de cocina renunció a su puesto de trabajo, de manera que sólo quedaba la cocinera. El lunes y martes el comedor pudo prestar el servicio a duras penas porque la Junta envió una ayudante procedente de otro centro. Pero en la noche del martes la cocinera también se dio de baja por enfermedad y ayer sólo quedaba la ayudante proveniente de otro colegio. «Se trata de una trabajadora prestada que no controla la cocina, ni conoce el funcionamiento de este comedor», se quejaba Fernández. De manera que la dirección del centro decidió acudir a un cadena de comida rápida para no dejar a los niños sin comer.

«O los niños se quedaban sin comer y se llamaba a cada uno de los padres para que vinieran a recogerlos, o se buscaba comida rápido», explicó la presidenta del Ampa. Martina Fernández manifestó su indignación porque durante toda la mañana trataron de ponerse en contacto con la Delegación Provincial de Educación «y no nos han cogido el teléfono». Denunció que no es la primera vez que se ven en esta situación. El curso pasado tuvieron que encargar en dos ocasiones pizzas y preparar bocadillos para los alumnos ante otras bajas que no se cubrían. «Entendemos que una baja repentina no se pueda cubrir, pero no se puede tener una plantilla tan al mínimo», lamentó. Además insistió en que, en esta ocasión, la delegación tenía conocimiento de las vacantes con mucha antelación.

La Delegación Provincial de Educación explicó a SUR que dadas las vacantes y bajas laborales que se han producido entre el personal que presta servicio en la cocina del CEIP Nuestra Señora del Carmen, «se están realizando las gestiones necesarias para que, desde mañana (por hoy) se sirvan los correspondientes menús desde una de las empresas de catering que surte a otros centros de la zona». Por lo que no se elaborará la comida en la cocina del centro. Los padres ya han manifestado su oposición a que se opte por un catering. «Queremos seguir conservando nuestro comedor con su cocina, lo único que hay que hacer es dotarlo del personal necesario», reclamaron. La delegación de la Junta también argumentó que «se han realizado las gestiones oportunas para garantizar la prestación del servicio, incrementando la plantilla desde el 11 de septiembre con una trabajadora más». Aunque no contaron que la plantilla se había reducido a un trabajador.

Pese a la preocupación de los padres y de la dirección del colegio, ayer el comedor fue una fiesta. Los alumnos estaban encantados con sus menús infantiles; no todos los días se come Burger King en el cole. Además cada niño se llevó su juguete correspondiente. Al hacer el voluminoso pedido no hubo opción de elegir entre hamburguesa o nuggets. Así que hamburguesas para todos. Además hubo menú infantil para niños de 3 hasta 12 años, aunque algunos pudieron repetir porque no se entregaron las cajitas individuales. Al repartidor a domicilio de Burger King no le cabían 300 cajitas en la moto. Eso sí, el restaurante no tuvo que montar cajas, pero sí hizo caja.

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