La luz ambiente de color azul rebaja el estrés

Uno de los participantes en el experimento, con la sala iluminada con luz azul./UGR
Uno de los participantes en el experimento, con la sala iluminada con luz azul. / UGR

Investigadores de la Universidad de Granada han demostrado que, tras una discusión, esta luz ayuda a relajar de manera más rápida que la blanca

EFEGranada

Investigadores de la Universidad de Granada han demostrado que la luz azul ayuda a relajar tras una discusión de manera más rápida que la blanca y que sirve en cualquier proceso de estrés psicosocial como recibir presión para acabar una tarea.

Científicos de la Universidad de Granada, en colaboración con el Colegio de Educación Especial San Rafael, de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, han demostrado con medidas electrofisiológicas que la luz azul acelera el proceso de relajación frente a la blanca convencional.

Se trata de un tipo de estrés a corto plazo y agudo que se produce en las relaciones sociales como discutir con un amigo o recibir presión para finalizar cuanto antes una tarea.

Los investigadores, pertenecientes al BCI Lab (Brain-Computer Interface Lab), han explicado en un comunicado que este tipo de estrés produce ciertas respuestas fisiológicas que pueden ser medidas mediante bioseñales.

El estrés psicosocial es muy común y tiene efectos negativos sobre la salud y la calidad de vida de las personas. Para desarrollar este trabajo, cuyos resultados publica la revista PlosOne, los investigadores sometieron a doce voluntarios a la relajación posterior a un proceso de estrés, para lo que usaron la sala de estimulación multisensorial de San Rafael.

Compararon a un grupo de voluntarios tumbados con una luz ambiente azul y otro con luz blanca y los sometieron a mediciones de la actividad cardíaca y de electroencefalograma, para conocer la actividad cerebral.

Los resultados concluyeron que la luz ambiente azul, frente a la luz blanca convencional, acelera el proceso de relajación. La investigación, que ha dirigido el profesor del departamento de Arquitectura y Tecnología de Computadores Francisco Pelayo, ha sumado a investigadores de Teoría de la Señal y la psicóloga María José Sánchez Carrión, del colegio de Educación Especial San Rafael.

El BCI Lab de la Universidad de Granada está formado por un grupo multidisciplinar de investigadores y profesores y colabora con profesionales de otras instituciones para desarrollar estudios basados en la evaluación objetiva de emociones y respuestas fisiológicas a través de bioseñales.

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