Un escudo de 100.000 toneladas en órbita para proteger a la Tierra

Erupción solar recogida por el satélite SDO de la NASA./NASA Goddard Space Flight Center
Erupción solar recogida por el satélite SDO de la NASA. / NASA Goddard Space Flight Center

Científicos de Harvard diseñan una estrategia frente a una eventual tormenta geomagnética y el consiguiente riesgo de llamarada solar

EUROPA PRESSMadrid

Científicos de Harvard proponen colocar un escudo magnético gigante en órbita, para defender a la Tierra de una eventual tormenta geomagnética resultado de una fuerte llamarada solar.

El estudio, liderado por Manasavi Lingam y Abraham Loeb del Centro Harvard Smithsonian para Astrofísicos (CfA), apareció recientemente en línea bajo el título de 'Estrategia de Impacto y Mitigación para las futuras llamaradas solares'.

Según explican, las llamaradas solares representan un riesgo particularmente grave en el mundo de hoy, dependiente de las redes eléctricas, especialmente sensibles a este tipo de eventos, y se convertirán en una amenaza aún mayor debido a la creciente presencia de la humanidad en la órbita baja terrestre, con satélites de comunicaciones y la propia Estación Espacial Internacional.

"En términos de riesgo desde el cielo, la mayor parte de la atención en el pasado se dedicó a los asteroides", dice Loeb a Universe Today. "Mataron a los dinosaurios y su impacto físico en el pasado fue el mismo que lo que será en el futuro, a menos que sus órbitas sean desviadas -explica-. Sin embargo, las llamaradas solares tienen poco impacto biológico y su impacto principal está en la tecnología. Pero hace un siglo, no había mucha infraestructura tecnológica alrededor (explica en relación al Evento Carrington), y la tecnología está creciendo exponencialmente. Por lo tanto, el daño es altamente asimétrico entre el pasado y el futuro".

Para abordar esto, Lingham y Loeb desarrollaron un modelo matemático simple para evaluar las pérdidas económicas causadas por la actividad de las llamaradas solares en el tiempo. Este modelo consideró el creciente riesgo de daño a la infraestructura tecnológica basado en dos factores. Por un lado, consideraron el hecho de que la energía de las llamaradas solares aumenta con el tiempo, y luego se unió al crecimiento exponencial de la tecnología y del PIB.

Lo que determinaron fue que en escalas de tiempo más largas, los tipos de bengalas solares que son muy potentes son mucho más probables. Junto con la creciente presencia de la humanidad y la dependencia de las naves espaciales y los satélites, esto se sumará a una conjunción peligrosa en algún lugar del camino.

"Predecimos que dentro de unos 150 años, habrá un evento que cause daños comparables al actual PIB de Estados Unidos de unos 20 billones de dólares, y el daño aumentará exponencialmente en tiempos posteriores hasta que el desarrollo tecnológico se sature -asegura-. Tal pronóstico nunca fue intentado antes. También sugerimos una idea novedosa de cómo reducir el daño de las partículas energéticas por un escudo magnético. Esta fue mi idea y no ha sido propuesta antes".

Escudo magnético

Lingham y Loeb consideran la posibilidad de colocar un escudo magnético entre la Tierra y el Sol. Este escudo se colocaría en el punto 1 de Lagrange Tierra-Sol, donde sería capaz de desviar las partículas cargadas y crear un arco de choque artificial alrededor de la Tierra. En este sentido, este escudo protegería a la Tierra de una manera similar a lo que su campo magnético ya hace, pero a un efecto mayor.

Según su evaluación, Lingham y Loeb indican que tal escudo es técnicamente factible en términos de sus parámetros físicos básicos. También fueron capaces de proporcionar un cronograma rudimentario para la construcción de este escudo, por no hablar de algunas evaluaciones de costos aproximados. Loeb indica que tal escudo podría ser construido antes de que este siglo haya terminado, y en una fracción del coste del daño que causaría la llamarada solar.

"El proyecto de ingeniería asociado con el escudo magnético que proponemos podría traducirse en décadas de construcción en el espacio -afirma-. El coste de levantar la infraestructura necesaria al espacio (100.000 toneladas) probablemente será de 100.000 millones de dólares, mucho menos que el daño esperado durante un siglo".

Curiosamente, la idea de usar un escudo magnético para proteger a los planetas ha sido propuesta antes. Por ejemplo, este tipo de escudo también fue objeto de una presentación en el 'Planetary Science Vision 2050 Workshop' de este año, que fue organizado por la División de Ciencias Planetarias (PSD) de la NASA. Este escudo fue recomendado como un medio para mejorar la atmósfera de Marte y facilitar la misión tripulada a su superficie en el futuro.

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