Bruselas no ha recibido aún la petición de ayudas por los incendios por parte de España

Unos operarios retiran árboles caidos a la vía del tren en municipio pontevedrés de As Neves. /Salvador Sas (Efe)
Unos operarios retiran árboles caidos a la vía del tren en municipio pontevedrés de As Neves. / Salvador Sas (Efe)

Los expertos atribuyen la racha de fuegos a efectos del ambiente y no a conspiraciones

AGENCIAS

La Comisión Europea no ha recibido por el momento ninguna solicitud por parte de España de ayudas del Fondo de Solidaridad europeo para hacer frente a los daños causados por los graves incendios forestales registrados en Galicia y Asturias. "No, no hemos recibido ninguna petición por el momento", ha indicado al respecto un portavoz comunitario, Alexander Winterstein, en una rueda de prensa en Bruselas.

El jefe del Ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, ofreció la semana pasada al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en los márgenes de una cumbre europea en Bruselas, el desembolso de fondos de solidaridad comunitarios para hacer frente a los daños provocados por los incendios forestales en España.

El Fondo de Solidaridad de la Unión Europea fue creado para asistir a los Estados miembros que han sufrido graves daños materiales por los efectos de una catástrofe natural. Para poner en marcha este instrumento, que cubre parte del gasto público dedicado a operaciones de emergencia, como restablecer el funcionamiento de infraestructuras básicas, es necesario que primero lo solicite formalmente a Bruselas el Estado miembro afectado.

El propio Rajoy adelantó también desde la cumbre de Bruselas que el Gobierno iba a trabajar para recurrir a este instrumento en próximas fechas.

Expertos

La ola de incendios que afectó hace diez días a la comunidad gallega se debió en gran parte a un "proceso sistemático de multiplicación del fuego por los efectos del ambiente que había en ese momento" más que a "conspiraciones y manos negras", según explican dos profesores de la Universidad de A Coruña.

Jaime Fagúndez, experto en Botánica, argumenta que el fuego tiene una rápida capacidad de transmisión cuando hay vientos fuertes, entre otros condicionantes presentes el fin de semana del 15 de octubre, por lo que sostiene que "el punto de ignición puede tener su importancia, pero hay que centrarse más en la cuestión de si existen condiciones para que se dé el fuego".

Cuando se dan unas determinadas condiciones y cantidades de combustible el incendio "se va a producir, en un momento u otro, por accidente o de forma intencionada, o por la propagación de otros fuegos vecinos", como pudo ocurrir en el caso de las llamas que saltaron el Miño desde Portugal a causa del viento.

"Si han podido saltar el Miño también han podido propagarse por la ría de Vigo con relativa facilidad", indica el profesor acerca de la coincidencia en el tiempo de varios focos.

Muchas de las especies que forman las comunidades gallegas están adaptadas al fuego, son capaces de rebrotar, como el tojo o el brezo, y otras como el pino o el eucalipto liberan semillas con cubiertas resistentes que pueden germinar tras las llamas.

Pero esta oleada de incendios, tanto por la intensidad como la frecuencia, superficie quemada y el momento del año en que ha ocurrido, entrañará consecuencias ecológicas "que están por ver".

"Generamos un monocultivo de eucalipto sin barreras para el suelo, en un escenario de calentamiento global, con un aumento de la mediterraneización del clima y la sequía estival que favorece que el combustible esté más seco y se queme mejor, por lo que no es nada raro" que ocurran incendios.

Abunda en que en Galicia hace 60 años la ocupación forestal era menor, el uso del suelo intenso y el aprovechamiento mejor, por lo que no había ese combustible en el monte ni en zonas periurbanas abandonadas con especies de matorral a las que les va bien el fuego.

"Lo que tenemos es un elemento de riesgo para el fuego y lo tenemos delante de casa", advierte el profesor, que insiste en que lo ocurrido "no es algo que no se podía predecir".

Feijoo

Por otra parte, el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha pedido que desaparezca "la percepción de que prender fuego sale barato" en relación a los incendios intencionados que asolaron su comunidad autónoma la pasada semana y que se saldaron con cuatro víctimas mortales en la región.

Feijóo ha aprovechado su comparecencia junto a los presidentes de Castilla y León y de la Comunidad de Madrid, Juan Vicente Herrera y Cristina Cifuentes, en la que han presentado una alianza entre las tres comunidades y han defendido el Estado de las autonomías frente al "desafío independentista" en Cataluña, para calificar "las acciones simultáneas" para quemar Galicia, Portugal y Asturias de "terrorismo ambiental". "Queremos justicia. Aquellos que queman el patrimonio ambiental y acaban con la vida de cuatro personas en Galicia han de pagar", ha reclamado el presidente gallego, quien ha asegurado que el Estado debe responder "con la contundencia de las leyes".

Asimismo, ha querido agradecer públicamente "la solidaridad" que les ha llegado de comunidades como Castilla y León y Madrid, así como el envío de una unidad del SUMMA 112 de la región madrileña para cooperar en la atención a las víctimas del fuego.

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