Sin redención en el Vía Crucis

La lluvia trunca el Vía Crucis organizado para este cuarto sábado de Cuaresma por los hermanos de la Cofradía de Nuestro Señor Jesús de la Redención y obliga al paso de su titular por el interior del claustro de las Benedictinas

La imagen del Cristo de la Redención, en el interior del claustro. / Noelia Brandón
RUBÉN FARIÑASLeón

La lluvia no ha cedido una amnistía a los hermanos de la Redención y ha truncado la Procesión del Vía Crucis programada para este cuarto sábado de Cuaresma.

La Cofradía, que había adelantado la fecha de este acto, encuadrado hasta ahora en el Lunes Santo, se ha visto obligada a llevar al claustro del Convento de las Madres Benedictinas el recorrido por las 14 estaciones.

El sonido de la lluvia, arreciendo contra el suelo, ha puesto la melodía al canto inicial y la lectura de las paradas, junto a las catorce imágenes que representan la pasión.

El Cristo de la Redención, portado a hombros por seis hermanos de la Cofradía de Nuestro Señor Jesús de la Redención, ha caminado a paso lento, deteniéndose ante las cruces que reflejaban su martirio.

El recogimiento y solemnidad del momento ha estado patente durante todo el recorrido.

En esta ocasión, la lluvia evitó que las calles del Barrio Húmedo pudieran empezar a sentir la llegada de la Semana Santa, pero no logró que la Redención rindiera culto a su titular e hiciera sentir la pasión leonesa.

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