La provincia se entrega al Rosario de Pasión del Lunes Santo

El Rosario de Pasión, ante la Casa Botines. / Noelia Brandón

La Hermandad de Santa Marta y de la Sagrada Cena celebra su particular procesión, donde la solemnidad y la oración llevan el recogimiento absoluto a las calles de León

RUBÉN FARIÑASLeón

Solemnidad y oración para la noche del Lunes Santo. Los hermanos de Santa Marta y la Sagrada Cena han llevado su Rosario de Pasión a las calles de León.

Los seis pasos, llegados de diferentes puntos de la provincia, han hecho estación de penitencia en cinco puntos de la ciudad, donde han detenido su caminar para realizar el rezo público.

La Cofradía de las Angustias de La Bañeza con su Oración en el Huerto, abriendo el acto procesional y mientras el frío desplomaba el mercurio en la capital.

La Agrupación Musical del Santo Cristo de la Bienaventuranza acompañó a los braceros de la primera talla pasional y también lo hizo con la Flagelación, llegada por primera vez desde Santa Lucía de Gordón, con la Hermandad del Santísimo Cristo de la Victoria.

No se entendería una procesión de Santa Marta sin sus samaritanas. Sus peculiares trajes blancos, portando los enseres, precedían al Ecce Hommo de Benllera.

La nueva Banda de Cornetas y Tambores de Nuestra Señora de la Soledad también asistía a este Rosario de Pasión, que congregó a numerosos leoneses en la parte inicial de su recorrido.

Jesús con la Cruz a Cuestas, de la localidad de Gordoncillo, mostraba el sufrimiento de un Nazareno durante su calvario. Tras él, en riguroso luto, la sección de ‘manolas’ velaba el misterio.

Desde la propia capital, los Padres Capuchinos aportaban el Crucificado. Éste, bajo las marchas de la Agrupación Musical La Cena, encaró con solemnidad las calles del barrio Romántico y Santa Marina.

En último lugar, La Piedad de San Marcelo cerraba el singular acto procesional donde la espectacularidad de la Semana Santa leonesa se entremezcla con el recogimiento y la oración de este rosario.

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