Via Crucis de sentimiento, silencio y oración

Un instante del acto procesional./
Un instante del acto procesional.

Los braceros portando el Santísimo Cristo de la Agonía en un paso solemne, en medio de la noche, muy fría en esta ocasión, arropados en ocasiones por el silencio, en ocasiones por la oración

LEONOTICIASLeón

Los braceros portando el Santísimo Cristo de la Agonía en un paso solemne, en medio de la noche, muy fría en esta ocasión, arropados en ocasiones por el silencio, en ocasiones por la oración.

Es el discurrir del Vía Crucis por la cerca medieval en la Calle Independencia y por la calle Las Cercas en un recorrido en el que la luz va y viene.

Con la imagen del Cristo titular el paso recorre las calles del viejo León y lo hace alumbrando por los velones de los hermanos y las velas de algunos fieles que han retado a la madrugada.

El cortejo ha avanzado en esta jornada sumido en ese profundo e impresionante silencio, roto por el toque de carraca, corneta y tambor como anuncio del rezo de una nueva Estación Penitencial.

Al paso del Santísimo Cristo de la Agonía, copia al detalle del Cristo de los Balderas de Gregorio Fernández, han salido como en citas ocasiones un buen número de fieles para rezar a su paso.

Lo han hecho ante una talla de excepcional dramatismo, destreza escultórica e idealizada representación piadosa de lo humano, en una tortura cuya visión provoca una reflexión sobre lo divino.

Ha sido Vía Crucis procesional con ese imponente y peculiar carácter orante que se ha prolongado hasta las 2:30 horas de la madrugada.

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