Un cuarto de siglo y de Agonía

La Cofradía de la Agonía de Nuestro Señor celebra su 25 aniversario de advocación hacia Jesucristo con la unidad por bandera y la reciente modificación de estatutos que permitió la entrada de hombres

Imagen titular de la Cofradía. / Noelia Brandón
RUBÉN FARIÑASLeón

Siete hermanas fueron las ‘culpables’ de una pasión que cada Miércoles Santo se enfunda en un hábito morado y un capillo dorado.

La Cofradía de la Agonía de Nuestro Señor cumple 25 años de advocación hacia Jesucristo. En octubre de 1993, se formó una agrupación exclusivamente de mujeres. No era la primera, ya que existía la Cofradía de María del Dulce Nombre, pero en esta ocasión se unirían en torno a Jesús, no a la Virgen.

Su primera salida en procesión no se produjo hasta 1996. Entonces, lo hicieron con una imagen prestada por los Franciscanos, la de Cristo Crucificado.

Ahora, desde la Iglesia de Santa Marina la Real, portan con orgullo su Jesús del Vía Crucis, obra de José Asenjo, discípulo del afamado escultor Víctor de los Ríos, y que lo es todo para ellas.

Esta imagen representa una de las caídas de Jesús con el patíbulo, de camino al Monte del Calvario. Esta talla cumple la historia con máxima exactitud, ya que entiende que el estipes, en caso de conde a muerte, ya se encontraba en el lugar de la crucifixión.

La penitencial ha crecido en los últimos dos años. Actualmente, supera la cifra de 250 hermanas, aunque tienen clara una cosa: «No sólo hace falta cantidad, sino calidad de hermanamiento; y eso lo tenemos presente en la cofradía.

La modificación de los estatutos supuso un antes y un después en la cofradía. Los reformaron porque estaban «anticuados para lo que era la cofradía». Por un lado, no figuraba la imagen titular con el nombre de Jesús del Vía Crucis, sino que era la advocación a Jesucristo. Y, por otra, se encontraron con que el Obispado de León les dijo que no podían ser exclusivamente de mujeres, sino que tenían que estar abiertos a todos los cristianos.

Su abadesa, Nonia García, lleva en su sangre los colores morado y dorado. Su madre fue una de las fundadoras y su hijo el primer hombre de la cofradía en procesionar. Su elección se produjo en la Festividad de Cristo Rey, como viene siendo tradición en esta cofradía.

En el Miércoles Santo siente algo especial en tres momentos concretos. «La salida, el canto del coro en San Isidoro y la recogida, que es muy bonita».

Pide a los papones de la Agonía que se involucren más, que acudan a los actos y que no sólo sean cofrades por un día. «Me gustaría que no fuéramos papones de un día, de los que se ponen la túnica para salir, procesionan, y se acabó la Semana Santa».

Con motivo del 25 aniversario, la penitencial de Santa Marina ha organizado un viacrucis infantil y sumarán apoyos simbólicos a su Procesión de Jesús Camino del Calvario. Les acompañarán las Damas de la Piedad de Astorga y la Hermandad de Jesús Nazareno de Mansilla de las Mulas, con quienes salieron en su primer desfile procesional.

El sentimiento y la advocación a Jesucristo celebra sus bodas de plata. La humildad y la unidad de una cofradía donde todas se conocen, ha logrado mantener viva esa llama.

Su paso marca el ritmo del Miércoles Santo y su Agonía es símbolo de penitencia y gloria para la Semana Santa de León.

Contenido Patrocinado

Fotos