Siete Palabras de melodía

La Banda de las Siete Palabras de Jesús en la Cruz ultima sus ensayos de cara al inminente comienzo de la Semana Santa de León | Los tricolor afinan sus marchas para llevar a la ciudad sus mejores notas

Ensayo de la banda en La Palomera. / Noelia Brandón
RUBÉN FARIÑASLeón

El tesón de un grupo de hermanos permitió en 1988 crear el germen de una banda que cuenta hoy con medio centenar de músicos y tres décadas de historia.

Volvía a latir en ese momento el corazón tricolor a ritmo de tabor y corneta, como anteriormente había hecho en 1969, en sustitución a la Banda de San Cayetano, pero que fue disuelta en 1975.

Llega la Semana Santa de León

Tras un periodo de cambios han logrado un lustro de «bastante éxito» y la Banda de Música de las Siete Palabras ha conseguido sacar adelante poderosas marchas que creían «imposibles», como Mi Amargura. Además, cuentan con siete marchas compuestas por Abel Moreno, seise honorario de la banda, y otra para el Miércoles Santo, en su Vía Crucis, propias de la cofradía.

Desde hace unos días, el grupo ha trasladado sus ensayos al patio del colegio de La Palomera. El resto del año, desde octubre, prepara su sentimiento pasional en la Iglesia de Las Ventas. La gran diferencia es el frío.

«No tienes que andar pendiente de si llueve y la temperatura. Es mucho más cómodo para poder sacar una marcha estar recogido y sentado; es mucha la diferencia», asegura José Manuel Fernández, seise de la Banda de las Siete Palabras.

Lunes, martes, jueves y algún que otro viernes. Con la llegada de la Cuaresma han intensificado sus entrenamientos. Y es que, el trabajo de muchos meses está a punto de ver su recompensa. «Ganas muchísimas ya. Llegando estas fechas todo son nervios; ves las túnicas preparándose y te entra la ‘cosina’ esa de querer salir y que haga buen tiempo».

Hay ritmos que no fallan. Macarena, La Saeta o Nazareno y Gitano, marchas de toda la vida que los propios braceros solicitan a las Siete Palabras. A ellas se suman creaciones propias y por encima de todas ellas La Madrugá, que retumba en San Marcelo en la madrugada de Jueves Santo.

«Unos días vienen más y otros menos»

Con ella se queda la directora, Eva del Valle, quien valora el trabajo de los últimos dos años. «Hemos sacado marchas con un nivel interesante y esas quedan ahí para siempre».

Lo más importante es saber llevar al grupo, un conjunto que reúne a pequeños y grandes y con los que hay que saber interactuar y que no suelen fallar. «Como en todos los sitios, unos días vienen más y otros menos, pero en general hay buenos ensayos; son un poco traviesillos pero se portan bien».

El repertorio cuenta con 50 composiciones de marcha lenta y ordinaria. Uno de los primeros hermanos de honor de la cofradía fue la Guardia Civil y por ellos han realizado su traje de gala.

Los últimos ensayos, las últimas notas y los últimos ajustes se escuchan en La Palomera. Los nervios van creciendo y el tambor retumba clamando por una Semana Santa que la tricolor hará sonar a ritmo de viento metal.

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