El italiano Vladimir Spliger se impone en la prueba mundial de salto base celebrada en Ponferrada

Un instante de la competición. / César Sánchez

La Torre de la Rosaleda acogió por segundo año consecutivo esta cita en la que el mejor español, Toni Sánchez, se quedó a las puertas del podio

EFEPonferrada

El italiano Vladimir Spliger se impuso este domingo en la tercera y penúltima prueba del campeonato del mundo de salto Base, disputado en la Torre de la Rosaleda en Ponferrada.

La ronda final, desarrollada con unas condiciones favorables en cuanto al viento, estuvo igualada, con triunfo final del italiano por delante del inglés Thomas Berryman y del también italiano Alain Messina.

Tan solo cinco puntos separaron al ganador de la prueba sobre el principal favorito, que sigue conservando la mejor posición para lograr el título mundial de cara a la última prueba del 22 y 23 de septiembre desde el Hotel Bali de Benidorm.

El mejor español roza el podio

Toni Sánchez, el español que aspiraba a desbancar a sus contrincantes, se quedó a las puertas del podio, lo que le deja sin opciones reales ante la prueba en tierras levantinas donde, no solo tendría que obtener la máxima puntuación, sino que además tendría que contar con que los favoritos no obtuvieran las puntuaciones habituales.

Para acabar el torneo, los saltadores realizaron diferentes saltos de exhibición, uno de ellos quíntuple -por primera vez en Ponferrada- con cinco saltadores al mismo tiempo en el aire con los riesgos que ello conlleva.

Para evitar un posible accidente, era necesaria la máxima concentración, así como la coordinación entre los saltadores para que cada uno realizara el tráfico de aterrizaje acordado y no se cruzasen.

Ponferrada, con experiencia en salto base

El segundo año en el que la capital berciana acoge una prueba del campeonato del mundo de esta disciplina, convierte a Ponferrada, según la organización, en una de las citas ineludibles en el calendario nacional.

En 2016 Ponferrada abrió el mundial oficioso de salto base, modalidad de salto en paracaídas que aprovecha los edificios emblemáticos para organizar competiciones en zonas urbanas por lo que se diferencia de los saltos desde aviones en la menor altura y, por tanto, mayor dificultad por la posible incidencia del viento.

La Torre de la Rosaleda cumple la normativa de seguridad y los requisitos que se marcan en esta competición, según las verificaciones realizadas.

Concluido en 2009, se trata del inmueble más alto de Castilla y León con 107 metros de altura y treinta plantas, por delante del Edificio Duque de Lerma de Valladolid, que mide 88 metros.

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