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Las declaraciones de los primeros testigos desmontan la acusación de presunto acoso contra el profesor del campus

Segunda vista del juicio celebrado este martes en el Palacio de Justicia de Ponferrada contra un profesor del campus.
Segunda vista del juicio celebrado este martes en el Palacio de Justicia de Ponferrada contra un profesor del campus.
  • La psicóloga clínica que trató durante unas vacaciones de Navidad a la alumna denunciante asegura que presentaba anorexia y un cuadro psicodepresivo "compatible con un estado traumático o no"

El Palacio de Justicia de Ponferrada ha acogido este martes la segunda sesión de la vista oral del juicio que se sigue contra un profesor del campus del Bierzo por un presunto delito de acoso sexual a una alumna de la Escuela Técnica de Ingeniría y Ciencias Agrarias de la Universidad de León y para el que el Fiscal pide una condena de un año y siete meses de prisión, diez años de inhabilitación por un delito continuado de abuso de la función pública y 3.000 euros como compensación por daños a la denunciante.

Los hechos ocurrieron presuntamente hace diez años cuando el docente, R.J.P., utilizó supuestamente su autoridad como docente para reclamar favores sexuales a una alumna, en aquel momento de 20 años, durante dos cursos, 2006-07 y 2007-08 a cambio de mejorar sus calificaciones.

Las declaraciones de los primeros testigos han servido para desmontar ante el juez la acusación de la denunciante. Dos de las compañeras de clase de la joven han coincidido en destacar el comportamiento "correcto" y "no sexista" del acusado, R.J.P., con sus alumnas. "Un día me dió clase a mí sola en Proyectos y me la dio correctamente", explicó una de ellas. Asimismo, recuerdan que la denunciante "no era una alumna brillante" y que "era una pesada", según el relato de una de las estudiantes, porque "acostumbraba a subir con frecuencia a los despachos de los profesores para que le subieran nota".

Ambas destacaron en su declaración como presenciaron en una ocasión como el profesor dijo al salir del ascensor del campus "por favor, por favor, quitarme a esta alumna que me está volviendo loco", todo ello y, según el relato de ambas, tras haber ido a reclamar por un examen a su despacho, y cuando "se le aprobó y estaba suspensa" por no superar la parte práctica obligatoria de la asignatura con la elaboración de un circuito. "No me lo creo", ha indicado una de las testigos poniendo en duda el presunto acoso. "Si el profesor está huyendo de ella cómo la va a acosar", subrayó.

"Corté de raíz porque no quiero escuchar tonterías"

Asimismo, una de las declarantes, que coincidió con la denunciante en varias asignaturas de la carrera entre los años 2006 y 2009, ha narrado como la joven "se enfadó mucho" cuando otra alumna se hizo con la beca de intercambio con la Universidad de Chile teniendo en cuenta que las notas de la estudiante que se la llevó "eran excepcionales". Negó que conociera comentarios anteriores a la denuncia entre las alumnas de "trato inadecuado" del docente. "Empezó la denuncia cuando empezó el bulo", ha indicado. "Yo corté de raíz porque no quiero escuchar tonterías", recalcó.

La misma estudiante ha indicado que otra de las jóvenes que también denunció la actitud del profesor aunque no llegó a la vía judicial nunca le habló "de ninguna actuación indecorosa" del docente. Relata que era amiga de la denunciante y que la que acompañó cuando presentó el proyecto de fin de carrera. La testigo asegura que rompió la relación con la denunciante cuando se marchó a Italia con un programa Erasmus. "Me dejó de hablar al decirle que no me hablara de este tema", apuntó, destacando, no obstante, como de forma previa, la estudiante le había dicho que se había hecho un 'book' de fotos "para ser modelo". "Las ví en Facebook", explicó. "Unas fotos un poco indecorosas", matizó.

Durante la vista, el abogado de la defensa solicitó que se mostrase a una testigo compañera de la denunciante la carta escrita por ella misma y un acta notarial en la que afirmaba que "ningún profesor del campus me había hecho absolutamente nada". Una acción que, según ella misma contó ante el juez, realizó tras una llamada que recibió desde León en la que le preguntaban "si me había hecho algo Rubén" y "él no me había hecho nada", insistió. Una llamada que, según reconoció, "también realizaron a otras compañeras mías" y que le llevó al despacho del docente preguntándole "qué es lo que está pasando".

La joven indicó que la llamada la recibió en su teléfono después de que la alumna le pidiera que la ayudara a denunciar al profesor por acoso sexual "a lo que yo me negué". Asegura que le dijo que "si tienes un problema lo solucionas tú" y no entendía" "por qué tengo que denunciarlo yo si a mí no me han hecho nada". Fue entonces cuando, siempre según su testimonio, le envió algunos mensajes por el Messenger diciéndole "por qué no me ayudas" y "eres muy mala persona".

Sobre el cuadro de anorexia y depresión que argumenta la denunciante que le causó esta situación, ambas testigos aseguran que "era una chica que se hacía de notar" y que percibieron únicamente un cambio físico con pérdida de peso a raíz de su estancia en Italia para cursar un Erasmus.

Anorexia y cuadro psicodepresivo

En este sentido, la psicóloga clínica que atendió a la denunciante en ocho consultas entre el 5 de diciembre de 2011 y el 9 de enero de 2012 coincidiendo con las vacaciones de Navidad en el periodo en el que estaba en Italia una vez derivada a terapia por el nutricionista del Hospital del Bierzo, asegura que su intervención se produjo para paliar los "episodios comportamentales y problemas de ansiedad" que presentaba para que "pudiera marcharse a Italia un poquito más estabilizada" de su anorexia y del cuadro psicodepresivo que presentaba. No obstante, no ha aclarado si su estado estaba relacionado directamente con la situación. "Ella tiene un problema que puede haber tenido ese origen o puede no tenerlo", indicó. "Es compatible con un estado traumático o no", señaló a preguntas del abogado de la acusación.

La perito ha reconocido que sí es verdad que en algún momento de las consultas le habló del presunto acoso si bien "no entré a valorar la credibilidad porque se trataba de un objetivo terapéutico", subrayó. Asegura, no obstante, que "la encontré mal" con una conducta de "falta de equilibrio y control emocional" y la derivó al psiquiatra "porque creía que sólo con terapia no podría solucionar esta situación", según explicó a preguntas del juez. Asimismo, la psicóloga indicó que no recuerda que la joven le hubiera manifestado su intención de reorientar su futuro por la vía de la imagen.

A lo largo de la jornada continuará la declaración de los testigos. Tras la dos vistas celebrada este martes en Ponferrda está previsto que el juicio se retome el día 5 de octubre en el que comparecerá un testigo que no ha podido estar presente en las dos primeras sesiones.