Puy du Fou, un parque para viajar en el tiempo

El parque Puy du Fou. / Virginia Carrasco

Situado en la región francesa de los Países del Loira, sustituye las clásicas atracciones por 17 representaciones históricas con las últimas tecnologías | Llegará a Toledo en 2019

Virginia Carrasco
VIRGINIA CARRASCOMadrid

Un águila pasa volando a escasos centímetros de la cabeza de un visitante. Otros 209 aves sobrevuelan el recinto en una vista sobrecogedora. Un ‘drakkar’, o barco vikingo, surge grandioso del fondo de un estanque para desembarcar a sus guerreros hacia su batalla conquistadora. Cuatro cuadrigas se enzarzan en una carrera sin cuartel en un circo romano con el ruido de fondo de los gritos entusiasmados de 6.000 espectadores.

No son escenas de películas. Son algunos de los espectáculos que se pueden ver, y vivir, en el parque temático francés Puy du Fou, en la región de los países del Loira. Sus responsables abrirán un parque con la misma filosofía en Toledo en 2019 y esperan que esté a pleno funcionamiento en 2020‬

“No hay otro Puy du Fou igual en el mundo”, dice convencido su presidente, Nicolas de Villiers. Y lo cierto es que es un ‘rara avis’ en cuanto a parques de entretenimiento se refiere. A punto de cumplir su 40 aniversario, el parque francés tiene espectáculos inspirados en diferentes momentos históricos en vez de atracciones. Propone píldoras de historia concentradas en shows de altísima calidad de media hora de duración en vez de carreras de tres minutos en montañas rusas.

Y la cuestión es que enganchan igual. “Desde 2014 el parque ha ganado muchos premios a nivel internacional” apunta Stéphanie Vende, acostumbrada a acomodar a niños y adultos día sí día también. “La gente busca esa calidad en todos los aspectos”, explica. Tiene el beneplácito de un público entregado, con más de dos millones de visitantes en el último año, y se ha convertido en el segundo parque más visitado en Francia después de Disneyland Paris.‬

Últimas tecnologías al servicio de buenas historias

Su propuesta es sencilla. Puy du Fou tiene dos experiencias diferentes, independientes pero complementarias. El Grand Parc y la Cinéscénie. El primero se ubica en un bosque de 50 hectáreas que acoge entre su naturaleza frondosa y llena de senderos un total de 17 espectáculos, siete de los cuales son imprescindibles para entender el concepto de un parque que mezcla historia y leyenda. Hay fidelidad histórica, pero con licencias literarias. “Es como una novela”, ejemplifica De Villiers. “No es la historia real.

El propósito es entretener, pero teniendo en cuenta las raíces de las que provenimos”. Por eso las peleas de gladiadores y los leones cuentan la rebelión del pueblo galo contra la ocupación romana. Piruetas imposibles a caballo y Juana de Arco explican la Guerra de los Cien Años. O duelos de mosqueteros e historias de amor son los vehículos para contar la Revolución Francesa o el Gran Siglo. Efectos especiales, proyecciones 4K o experiencias de 360 grados se encargan de aportar ese toque de diversión y espectacularidad que hace que el visitante aprenda, o recuerde, la historia, pero sin darse cuenta.‬

“Los visitantes quieren viajar a través del tiempo y olvidar totalmente el siglo XXI”, afirma Adrien Rambaud, responsable de los hoteles del parque. Y es que la experiencia resulta realmente inmersiva por todo lo que está montado alrededor de los espectáculos. Cinco hoteles temáticos con 400 habitaciones permiten elegir una fortaleza medieval o una tienda renacentista como sitios donde dormir.

Son lugares prácticos, sin piscinas o discotecas, a sabiendas de que el visitante, que precisará una media de dos días para disfrutar del parque con tranquilidad, intentará pasar el mayor tiempo posible ‘perdido’ en otras épocas. Existen también cuatro villas recreadas con esmero según diferentes momentos históricos (un fuerte del año 1.000, una ciudad medieval, una villa del siglo XVIII y una ciudad de 1900) que sirven de pausa entre espectáculo y espectáculo. Los trabajadores visten sayos, túnicas y camisas acordes con los diferentes periodos históricos y los puestos de comida o restaurantes se camuflan estratégicamente entre la arquitectura del lugar.‬

El parque español abrirá en 2019

Una de las razones del éxito de Puy du Fou tiene que ver con el fuerte arraigo que tiene con la tierra donde se erige. Si en los espectáculos del parque todos sus trabajadores son contratados, en La Cinéscénie, la exhibición nocturna por excelencia, las más de 3.000 personas que participan son voluntarios, principalmente vecinos de la zona.  “Mi abuelo y mi hermana eran voluntarios antes que yo” recuerda Stéphanie Vende. “Coincido con muchos de mis amigos.

Es como una familia”, afirma. La representación dura casi dos horas, se realiza sólo los viernes y sábados del periodo estival y sus entradas, independientes del resto de lo que ofrece el parque, se agotan con meses de antelación. Desde 1978, año de la primera función, la relación de Puy du Fou con sus gentes se ha estrechado. Ahora cuentan con una escuela primaria y una academia de formación con 29 disciplinas diferentes para educar a los futuros artistas y técnicos.‬

‪El proyecto previsto para España pretende implantar la misma filosofía, pero con algunas diferencias. Mantendrá sus estándares de calidad, creará una escuela formativa “en el futuro” e invitará a artesanos locales a participar en el parque, pero prescindirá de voluntarios. El parque, que no tiene nombre concreto aún, se inaugurará en 2019 con el espectáculo de noche, a imagen y semejanza del 'Cinéscénie' francés, y en 2020 se espera hacer la apertura definitiva con el resto de espectáculos sobre la historia de España.

Los periodos elegidos estarán comprendidos entre la época romana y el siglo XIX, y  los responsables afirman que darán un punto de vista propiamente español en todos y cada uno de los espectáculos. “No queremos reproducir en España el parque francés. Sería un error”, afirma Nicolas de Villiers. “Queremos indagar en la historia de España, sumergirnos en ella, y contarla. El objetivo es que el público salga sintiéndose orgulloso de ser español”, sentencia. Una aproximación diferente y original hacia el concepto de parques temáticos.

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