Jaca, joya románica del Pirineo Oscense

Ciudadela de Jaca. /
Ciudadela de Jaca.

Pueblo montañoso con encanto encuadrado en un entorno idílico, parada indispensable en el Camino de Santiago francés

ÁLVARO ROMERO

El pueblo de Jaca es uno de los focos rurales más destacados del Pirineo Oscense. Es la capital de la comarca de la Jacetania, territorio histórico que ocupa la parte norte de Aragón, limitando con la vecina Francia. El entorno natural es uno de los mayores valores de la zona, ofrece impresionantes paisajes y una importante variedad de fauna y flora.

A día de hoy Jaca se ha convertido en uno de los epicentros fundamentales del turismo pirenaico. Hasta allí se acercan amantes de los deportes de invierno y aventura, apasionados del senderismo y la naturaleza o simplemente visitantes que buscan la relajación y el encanto que trasmite el municipio.

Museo vivo

Jaca cuenta con más de dos mil años de historia entre sus muros y conserva un patrimonio monumental de gran valor. Sus calles tienen un sabor especial siempre con la piedra como protagonista. El extraordinario casco histórico, uno de los más atractivos y mejor conservados de Aragón, declarado Bien de Interés Cultural, deleita la vista de turistas y curiosos que hasta allí se acercan para contemplar edificios de diferentes etapas históricas y estilos artísticos, entre los que destaca el románico.

La importancia de la ciudad a lo largo de los siglos es innegable, hasta el punto de afianzarse como un importante enclave estratégico del Camino de Santiago. De visita obligada es su Ciudadela, ejemplo de arquitectura militar del siglo XVI y declarada Monumento Nacional. Nacida con motivos defensivos, a tan solo 30 kilómetros de la frontera con Francia, presenta una singular planta pentagonal de grandes dimensiones.

Entre sus calles y plazas se respira historia. Una historia que refleja a la perfección su catedral, levantada en el siglo XI fue una de las primeras de estilo románico en ver la luz en España. Declarada Monumento Nacional, este edificio funcionó como centro neurálgico para los peregrinos que se dirigían hasta tierras gallegas.

El del Ayuntamiento es otro de los edificios a tener en cuenta, uno de los exponentes más interesantes del estilo plateresco aragonés. La casa consistorial fue construida entre los siglos XV y XVI. Su elemento más destacado es, sin duda, la fachada. El recorrido por Jaca se puede completar visitando el Monasterio de las Benedictinas, la Ermita de Sarsa, la Iglesia de Santiago, el Puente de San Miguel y la Torre del Reloj, entre otros.

Naturaleza como estilo de vida

La naturaleza forma parte del día a día y el sentir de sus gentes. Pasear por su entorno es toda una experiencia para los sentidos, un lugar repleto de colores y olores que cambian según avanza el año, con cada estación. Estos espacios permiten contemplar espectaculares paisajes desde cualquiera de sus miradores y realizar multitud de actividades y deportes.

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