Amberes, un diamante en bruto al norte de Bélgica

Amberes, un diamante en bruto al norte de Bélgica./Archivo
Amberes, un diamante en bruto al norte de Bélgica. / Archivo

La ciudad flamenca es una mezcla perfecta entre moda, diseño y arquitectura típica, lugar por excelencia del famoso pintor Pedro Pablo Rubens

ÁLVARO ROMERO

Amberes es la ciudad más grande de Bélgica y la segunda más poblada del país, tras la capital, Bruselas. Su importancia estratégica, cultural y mercantil se remonta siglos atrás.

El siglo XV, cuando la urbe todavía pertenecía a los Países Bajos y estaba bajo dominio español, marcó el inicio del desarrollo económico de la ciudad, pasando a convertirse en uno de los centros comerciales más importantes del norte de Europa. Un siglo más tarde, en el XVI, Amberes vivió su época de oro, pasando a ser uno de los focos económicos más importantes del mundo. Un centro de negocios que giraba alrededor de su puerto, a orillas del río Escalda, cuya profundidad hacía posible la navegación de barcos de gran calado. Hasta allí llegaban mercancías de diferentes países, en él operaban españoles, genoveses y venecianos, entre otros pueblos.

Sería posteriormente, en el XVII, cuando la ciudad alcanzaría su máximo esplendor cultural, afianzándose como un referente europeo en este campo. El Renacimiento marcó un antes y un después en la pintura europea, especialmente en los Países Bajos gracias a los movimientos que se extendieron desde Italia. Pedro Pablo Rubens es considerado como el pintor más importante de Flandes, vivió allí gran parte de su vida allí y fue una referencia en la pintura flamenca.

La ciudad de los diamantes

Amberes es conocida como la "capital mundial de los diamantes", apodo debido a su famosa y abundante producción de diamantes en bruto, alrededor del 85% de este preciado mineral en todo el mundo. Una industria que aporta cerca de 40.000 empleos y actúa como uno de los sectores clave para la óptima salud económica de la región.

Recorriendo Amberes

Pasear por Amberes es descubrir una ciudad única, repleta de manifestaciones típicas de arquitectura tradicional. Situada a pocos kilómetros de Bruselas y la bella ciudad de Gante, la red de transportes públicos belga hace posible realizar escapadas a estos lugares.

Amberes destaca especialmente por su Plaza Mayor o Grote Markt, un recinto tan irregular como singular arropado por bellos edificios renacentistas, sobre suelos empedrados. Allí se encuentra el Ayuntamiento de la ciudad y el monumento a Brabo quien, según cuenta la leyenda, fue clave para la formación de esta ciudad del norte.

La de Groenplaats es otra de las plazas más destacadas de la urbe, parada obligatoria para los turistas, junto a ella se levanta la Catedral de Amberes, uno de los templos góticos más importantes del viejo continente y el más grande de Bélgica. Su torre de más de 120 metros de altura preside la plaza desde la altura.

Junto al río Escalda se levanta el Castillo de Het Steen, cerca del centro histórico de la ciudad. Construido a comienzos del siglo XIII, se le considera el edificio más antiguo de Amberes. Un espectacular castillo de piedra que es, sin duda, una de las atracciones más interesantes de la ciudad.

Diferentes museos culminan la oferta turística de la zona, el museo de Bellas Artes, el de los Diamantes, o la Casa- Museo de Rubens. Este último, conocido como Rubenshuis, fue la casa y el taller del pintor durante los últimos 29 años de su vida, a día de hoy se puede visitar y los turistas pueden contemplar la exhibición de gran parte de su trabajo.

La calle Meir, totalmente peatonal, es uno de los lugares más comerciales de Amberes. Allí se puede encontrar todo tipo de tiendas, desde marcas conocidas hasta pequeños negocios locales. Meir es de las zonas más concurridas, perfecta para disfrutar de bares y restaurantes típicos.

Contenido Patrocinado

Fotos