Un mundo de colores en las pistas

Acceso a la pista negra Carabineros, de la estación de Candanchú/Candanchú
Acceso a la pista negra Carabineros, de la estación de Candanchú / Candanchú

Los trazados de todas las estaciones de esquí del mundo se diferencian por dificultad, desde los verdes, que son para niños y principiantes, hasta los negros, solo para unos pocos

JUANJO GONZALOMADRID

Se trata de un lenguaje universal, una serie de colores con los que prácticamente cualquier esquiador –incluso aquellos que están empezando- se encuentra familiarizado, pues todas las pistas se encuentran señalizadas de la misma forma, indicando el nivel de dificultad que tiene cada una. No importa dónde se encuentre el centro invernal, pues en todos los sitios es igual; no es obstáculo salir de España o incluso Europa. Un lenguaje que se muestra con los diferentes colores en el comienzo del trazado, mediante un cartel, y en el recorrido, con balizas.

Sin catalogar queda el fuera de pista, que no se encuentra señalizado, pero también es apto para realizar esquí. En este caso, la responsabilidad se centra en el esquiador, pues suelen ser zonas vírgenes con más peligro, y donde hay que tener especial precaución con los aludes.

Lejos de esto, que parece lugar reservado para aquellos con un grado de experiencia muy alto, existen cuatro niveles que se ordenan por la dificultad de los trazados, de menor a mayor complicidad. Cualquier usuario podrá encontrarse, en las estaciones, con pistas de color verde, pistas azules, pistas rojas y pistas negras, destinadas a los que se desenvuelven con total soltura con los esquís o una tabla de snowboard. Para un correcto progreso es recomendable comenzar por las más simples.

Clasificación pistas de esquí

Pistas verdes: Con casi total seguridad, son las más transitadas, pues es el lugar perfecto para que los niños y todos aquellos que están empezando prueben sensaciones. Cuentan con algunos remontes sencillos y muy lentos y descender por ellas es bastante sencillo gracias a su anchura –mayor que en el resto- y a su longitud –más cortas, entre 500 metros y 1 kilómetro-. En ellas apenas existe riesgo de accidente, ya que la pendiente que presentan es muy suave, entre los 10º y los 15º de desnivel.

La única excepción a este tipo de pistas la encontramos en algunos países en los que no existen, como Italia o Suiza, donde las de color azul son las equivalentes. En su caso, las rojas se encuentran catalogadas como un trazado intermedio entre las azules y las propias rojas que pueden encontrarse en España.

Sin catalogar queda el fuera de pista, que no se encuentra señalizado, pero también es apto para realizar esquí

Pistas azules: Mayor dificultad que en las anteriormente expuestas, se pueden considerar pistas de un nivel intermedio, aunque engloban una amplia gama dependiendo siempre de la estación. En ocasiones, pueden ser más complicadas de lo que a priori parecen, pero están indicadas para los usuarios que desean continuar aprendiendo. Con respecto a las verdes, aumentan su longitud.

Pistas rojas: Trazados mucho más peligrosos y complejos, como indica el propio color rojo de las mismas. El nivel deseable para acceder a ellas es medio-alto, pues las pendientes que se encuentran en ellas van desde los 20º hasta los 40º, superándolo en algunas ocasiones. Si las verdes, e incluso las azules, presentaban una anchura fuera de lo común, estas se estrechan notablemente. Entre los grandes riesgos están los obstáculos, como árboles, que el esquiador debe evitar haciendo giros rápidos.

Pistas negras: Se encuentran destinadas en exclusiva para los expertos, pues es el nivel máximo de dificultad para una pista de esquí. Desniveles que en muchos casos llegan a superar los 50º en pistas muy empinadas y en las cotas altas de las montañas. Lugares que son privilegiados por su emplazamiento y sus vistas, pero donde los giros y la destreza que requieren estos trazados está reservado a unos cuantos.

Contenido Patrocinado

Fotos