Leonoticias

Bebé prematuro durmiendo en una incubadora.
Bebé prematuro durmiendo en una incubadora. / REUTERS

Los bebés prematuros presentan un riesgo mayor de sufrir complicaciones graves

  • Materno-Infantil

  • Estos bebés son más sensibles a padecer complicaciones graves como parálisis cerebral, déficits sensoriales, enfermedades crónicas o infecciones respiratorias agudas

El aumento de nacimientos prematuros supone un problema de salud pública. La importancia de los cuidados neonatales, la protección de los niños prematuros ante las infecciones respiratorias y las medidas para evitar cualquier virus que pueda debilitar su salud se convierten así en un objetivo prioritario de los expertos de las Unidades de Materno-Infantil. Y es que en 2015, por primera vez, las complicaciones resultantes del parto prematuro fueron la primera causa de muerte en niños, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Aunque no hay causas concretas, en nuestro país la ciencia apunta a varios factores que favorecen la prematuridad: las técnicas de reproducción asistida, los partos múltiples, el estrés laboral, los problemas de salud en la madre y el retraso de la maternidad. En los países menos desarrollados, por el contrario, la prematuridad obedece a la falta de seguimiento médico durante el embarazo, el parto y el posparto.

Los neonatos prematuros protagonizan tres de cada cuatro ingresos hospitalarios de neonatos, según la Sociedad Española de Neonatología (SENeo). Entre las principales complicaciones que afrontan se encuentran un mayor riesgo de parálisis cerebral, déficits sensoriales, enfermedades crónicas o infecciones respiratorias agudas, especialmente la bronquiolitis causada por el Virus Respiratorio Sincitial (VRS), una enfermedad que afecta a 100.000 menores de 2 años al año.

Entre el 0,5% y el 2% de los afectados son hospitalizados, aunque la tasa de hospitalización alcanza el 13% en niños considerados de alto riesgo como los prematuros, llegando a ingresar en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) hasta un 20% de los prematuros entre las 33-35 semanas de edad gestacional.

Ante esta realidad, la Asociación de Padres de Niños Prematuros (APREM) quiere recordar la importancia de proteger a los prematuros: «€s muy importante informar a los padres de bebés prematuros sobre las medidas preventivas para evitar cualquier tipo de virus, especialmente en esta época del año, cuando tienen un mayor riesgo de contraer infecciones respiratorias, como la bronquiolitis, por el descenso de las temperaturas», afirma Cristina Maroto Centeno, presidenta de la asociación.

La adaptación de las familias a la realidad de un niño prematuro es un proceso complejo en el que las asociaciones de padres y madres de niños prematuros desempeñan un papel fundamental. Por ello esta asociación ofrece atención y apoyo a los padres, participa en Escuelas de Padres y proporciona información sobre la prematuridad a las familias de estos niños, entre otras acciones. «El seguimiento médico y la atención psicológica no deben terminar cuando el bebé abandona el hospital. Los primeros años son clave para prevenir morbilidades y trastornos en el desarrollo de estos niños», señala Maroto.