Las investigaciones descartan «por el momento la motivación terrorista» del altercado de Melilla

Actuación policial en Melilla.

Los servicios antiterroristas apuntan que el agresor del cuchillo es un desequilibrado sin vínculos yihadistas

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

“Las primeras conclusiones policiales descartan de momento la motivación terrorista” en el suceso hoy en la en la puesto fronterizo de Beni Enzar en Melilla, según han informado a media tarde de hoy mandos de la lucha antiterrorista. Los investigadores creen que el agresor es un desequilibrado sin vínculos yihadistas. El detenido, un marroquí armado con un cuchillo de grandes dimensiones y al grito en árabe de “Alá es el más grande” y “libertad para Alhucemas” ha amenazado a los policías, hiriendo de manera leve a uno de los agentes en una mano en el momento de su reducción.

Según fuentes policiales, el detenido ya había protagonizado días atrás algún tipo de altercado en el puesto fronterizo, pero sin portar ningún tipo de arma.

La investigación policial decidirá las acusaciones contra el detenido. Si son cargos terroristas, una posibilidad que por el momento no se contempla, sería trasladado a la Audiencia Nacional. De no ser así, sería enviado a los juzgados de la ciudad autónoma.

Los hechos han tenido lugar a las 7:35 horas de la mañana, en uno de los momentos de mayor ajetreo de la frontera. Según se aprecia en la grabación de las cámaras de seguridad, el agresor, vestido con pantalones cortos blancos y polo azul se interna en la zona española mientras increpa a los agentes con un cuchillo de grandes dimensiones en su mano derecha.

En ese momento, un grupo de siete miembros de las Unidades de Intervención de la Policía (UIP, antidisturbios) le rodea, manteniendo siempre la distancia, mientras dos efectivos de las Unidades de Intervención Rápida (UPR) de la Guardia Civil, uno de ellos armado con un escudo, tratan de acercarse.

Entonces, rodeado, el atacante amenaza con clavarse el cuchillo en el abdomen. Mientras el marroquí está distraído con los agentes del escudo, un policía le lanza una barrera de plástico de las usadas para separar el tráfico, que le acierta de lleno. Tras ello, los agentes se abalanzan sobre él y le inmovilizan. Es en ese momento cuando uno de los funcionarios resulta herido en un dedo de la mano por corte con arma blanca.

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