Arrestan al presunto autor del apuñalamiento mortal en Murcia

Varios agentes de la Guardia Civil peinan la zona, ayer, tras el suceso./PACO ALONSO / AGM
Varios agentes de la Guardia Civil peinan la zona, ayer, tras el suceso. / PACO ALONSO / AGM

El hijo de la víctima sufrió heridas en el pecho y el cuello, pero su vida no corre peligro

JUAN RUIZ PALACIOS

Un hombre de 47 años y natural de Águilas (Murcia), cuya identidad no fue facilitada, falleció ayer tras sufrir varias puñaladas en una reyerta entre dos familias. El hijo de la víctima resultó herido en el pecho y el cuello, aunque, según fuentes sanitarias, su vida no corre peligro.

Fuentes policiales y de la Guardia Civil consultadas por este diario confirmaron que el presunto autor, un vecino de Lorca de entre 25 y 30a ños, que ayer había viajado expresamente a Águilas para ver a las dos víctimas, se entregó anoche pasadas las doce en dependencias de Lorca.

Los hechos se produjeron pasadas las cinco y media de la tarde en la calle Calabardina, situada en el barrio El Labradorcico, cuando un vecino de Lorca y dos miembros de una familia de Águilas comenzaron a discutir. Según fuentes de la investigación, «una relación amorosa entre el joven herido y una chica de la otra familia podría estar detrás del suceso, aunque lo estamos intentado aclarar. Creemos que el vecino de Lorca tenía una relación directa con la familia de Águilas; no sabemos si buena o mala. Los implicados no viven en la calle donde se ha producido el suceso».

La reyerta se desencadenó, y padre e hijo de una de las familias implicadas acabaron en el suelo en medio de un charco de sangre. Un vecino alertó de lo sucedido al Centro de Coordinación de Emergencias, y hasta el lugar se desplazaron varias patrullas de la Policía Local y de la Guardia Civil.

Los heridos fueron trasladados por medios propios hasta el centro de salud Águilas Norte. El fallecido se encontraba en parada cardiorrespiratoria cuando llegó al consultorio, mientras que su hijo presentaba cortes por arma blanca. Una Unidad Móvil de Emergencias llevó al padre hasta el Hospital Rafael Méndez de Lorca, pero los sanitarios no pudieron hacer nada por salvar su vida.

Tras el suceso, la calle Calabardina se llenó de agentes de la Policía Judicial, que interrogaron a varios vecinos y peinaron la zona en busca de pruebas. Residentes se arremolinaron detrás del cordón policial, observando con gran expectación el trabajo de los especialistas. En la zona se vivieron momentos de mucha tensión, que aumentó coincidiendo con la llegada de los periodistas. Las labores de los agentes duraron hasta bien entrada la noche.

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