Sánchez tendrá su primer gran debate en el Congreso antes de final de junio

Dolores de Cospedal estrenó ayer su 'nuevo' escaño, a la derecha del portavoz popular Rafael Hernando./EFE
Dolores de Cospedal estrenó ayer su 'nuevo' escaño, a la derecha del portavoz popular Rafael Hernando. / EFE

Quiere comparecer en vísperas del Consejo Europeo y el PP le exige que aclare con urgencia si va a «satisfacer» al secesionismo

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

Pedro Sánchez volverá a dar explicaciones al pleno del Congreso antes de que acabe junio. El jefe del Ejecutivo no llevará para entonces ni un mes en el cargo, pero él mismo se comprometió a acudir a la Cámara antes del Consejo Europeo que tendrá lugar los días 28 y 29, durante su discurso en el debate de la moción de censura a Mariano Rajoy. Ahora, además, se lo ha exigido Podemos y también el PP ha registrado una petición de comparecencia urgente para que aclare «las concesiones que ya se hacen desde el Gobierno a los independentistas catalanes y a los antiguos amigos de ETA». La oposición ha empezado fuerte.

El PSOE ya suponía que el PP no le pondría las cosas fáciles y, hasta ahora, no ha habido cuartel. El lunes enmendó en el Senado los Presupuestos para redistribuir 35,2 millones de euros que había acordado dedicar a proyectos en el País Vasco con el PNV y para conceder, en cambio, ayudas millonarias a los afectados por la Talidomida. Su objetivo: poner en un brete al Ejecutivo, que se comprometió con los nacionalistas vascos a respetar el acuerdo de las cuentas para garantizarse su necesario 'sí' a la censura.

Sólo un día después, el portavoz popular en el Congreso, Rafael Hernando, cargó con toda la virulencia de la que es capaz contra la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, por haber dicho este fin de semana que la reforma de la Constitución es «urgente, viable y deseable» y le acusó de pretender «ar satisfacióna las fuerzas independentistas».

Hernando pasó por alto, en una intervención tras la rueda de la Junta de Portavoces, que Batet hubiera matizado que cualquier reforma de la Carta Magna requiere «al menos el mismo consenso que en 1978» o que la portavoz del Ejecutivo, Isabel Celaá, dijera en su primera rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, el viernes, que el derecho a decidir está «absolutamente fuera» de la agenda gubernamental.

«Me preocupa muchísimo -insistió el popular-; es urgente que digan dónde van a estar». Así justificó su intención de someter a votación la próxima semana una proposición de ley «sobre la necesidad de defender la unidad de España como Nación de ciudadanos libres e iguales y de respetar la soberanía nacional frente a cualquier intento de referéndum de secesión de una parte del territorio nacional». Su intención es generar tensiones entre la mayoría que permitió la investidura de Sánchez.

Lealtad

La nueva portavoz socialista, la también vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, recordó de inmediato dónde ha estado su formación siempre pero, especialmente, dijo, en los últimos siete meses en los que más en peligro estuvo la integridad territorial, y subrayó su apoyo a la aplicación del artículo 155 y a su decisión de no criticar al Ejecutivo para no debilitar su posición incluso cuando discrepaba (el PSOE retiró la recusación de Soraya Sáenz de Santamaría por las cargas policiales del 1-O). «Nosotros fuimos muy leales en la oposición -defendió- y lo que esperamos es que el PP haya aprendido algo».

En su día, los populares se quejaban de la política «oportunista» de Ciudadanos en esta misma materia. «Aprovechategui» llegó a llamar Rajoy a Albert Rivera por reprochar al Ejecutivo que no recurriera el voto delegado de Carles Puigdemont y Toni Comin para dificultar la investidura de Quim Torra. «Creo que no le da un voto y puede hacer que mucha gente no se lo tome en serio. Le pido que se comporte usted como se está comportando el PSOE en el tema de Cataluña y, sinceramente, nos iría mucho mejor», ahondó hace apenas un mes el expresidente.

Ese clima ya no existe. Ciudadanos tampoco bajará el pistón en este asunto aunque sí se ha mostrado dispuesto a hablar con el Ejecutivo sobre el techo de gasto de los presupuestos si Sánchez se compromete a convocar elecciones cuanto antes. Ahora, sin embargo, no está tan claro que unos comicios favorezcan a Rivera.

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