Rajoy pide que cese la salida de empresas de Cataluña y anima a seguir comprando productos de esa tierra

Mariano Rajoy. / Afp I EP

El presidente del Gobierno llama a la «mayoría silenciosa o silenciada» a hacerse oír el 21 de diciembre para «recuperar» la Cataluña «mestiza» que educa «para compartir juntos»

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

El Gobierno está satisfecho por el modo en el que está funcionando la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña. No ha habido, hasta la fecha, rebelión de funcionarios. Todos los partidos, también los independentistas, reconocen la convocatoria de elecciones autonómicas decidida por Mariano Rajoy tras destituir al Govern de la Generalitat en pleno el pasado 27 de octubre.

Y, esta misma semana, la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y el resto de los miembros de la Mesa de la cámara asumieron ante el juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, las decisiones del Consejo de Ministros. "Estamos viendo cómo la vuelta al orden constitucional empieza a ser una realidad", dijo el viernes el ministro Portavoz, Iñigo Méndez de Vigo. En ese contexto, el jefe del Ejecutivo hizo este domingo un llamamiento a las empresas con sede en Cataluña para que no se marchen.

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Rajoy, que clausuró en Barcelona el acto en el que el PP catalán presentó sus candidaturas para los comicios del 21 de diciembre, insistió una vez más en que si ha recurrido a un mecanismo tan excepcional como la intervención de la comunidad autónoma fue porque no le quedó más remedio "después de haber agotado todas las vías" para que el Gobierno de Carles Puigdemont pusiera fin "a su delirio". Pero defendió que con ello se ha abierto una oportunidad para volver a "la normalidad". "Podremos conseguirlo si la mayoría silenciosa convierte su voz en voto –animó-; esa mayoría silenciosa o silenciada que ha salido a la calle en las últimas semanas y ha demostrado al mundo su afán de concordia".

Mientras, reclamó confianza. No sólo a las empresas, también a los ciudadanos. Aseguró que el Gobierno seguirá haciendo lo que esté en su mano porque Cataluña no siga resintiéndose económicamente de la incertidumbre provocada por el desafío independentista. Prometió que defenderá con ímpetu la lastrada candidatura de Barcelona como sede de la Agencia Europea del Medicamento, sobre la que se decide el próximo día 20, y también la celebración de ferias internacionales como el Mobile World Congress, en peligro por la inestabilidad política. "A los de ‘independencia o independencia’ les responderemos con Constitución, estatuto y ‘seny’", dijo.

Rajoy hizo además un llamamiento al conjunto de los españoles para no participen de esas campañas de boicot que ya afectan a productos de empresas radicadas en Cataluña. Según un estudio publicado esta semana por Reputation Institute, un 23% de los consumidores españoles han dejado de comprarlos y otro 21% se plantea hacerlo en el futuro. El presidente del Gobierno pidió directamente que no se caiga en esa actitud. "Es urgente abrir una nueva etapa para que los catalanes no tengan que abonar la factura después de haber padecido la fractura", comentó.

No hubo, en todo su discurso, ninguna apelación específica a Puigdemont, huído de la Justicia en Bruselas, ni al líder de Esquerra Republicana de Cataluña, Oriol Junqueras, encarcelado en Estremera, aunque sí rebatió de manera implícita, un día después de la manifestación masiva que ayer recorrió las calles de Barcelona, que en España haya ‘presos políticos’. "España es una democracia, se puede defender cualquier idea, se puede ser incluso independentita –argumentó- pero los independentistas también están sometidos a las ley, como todos los demás que no lo somos".

Tampoco dijo nada concreto sobre la comisión para la evaluación territorial que, en principio, se constituirá en el Congreso el próximo día 15 para estudiar una posible reforma de la Constitución, un foro en el que, según dijo esta misma semana en la sesión de control en el Parlamento, se podrá abrir un diálogo para encauzar la situación política catalana. Sin embargo, sí defendió que en las próximas semanas hay que hacer "un esfuerzo para fortalecer nuestros vínculos (los de España y Cataluña), limar diferencias y asentar la convivencia".

Además, apenas dos días después de que el ministro de Educación abriera la puerta a que en ese foro parlamentario se analice la posibilidad de que el Gobierno central asuma alguna competencia autonómica, Rajoy hizo una referencia como de pasada a la enseñanza y el adoctrinamiento. "Tenemos que recuperar la Cataluña sensata pactista emprendedora y dinámica, acogedara y abierta, segura y fiable, respetuosa y respetada –dijo-; la Cataluña mestiza que tanto ha contribuido al bienestar y al prorgreso de España y de Europa; la Cataluña que tiene que educar no para dividir sino para compartir juntos. Necesitamos recuperar el caudal de afectos cruzados".

«Dejen de insultar a Cataluña y a España»

Xavier García Albiol, presidente del PP catalán y candidato de esta formación para el 21-D, por su parte pidió a quienes creen que los presos soberanistas están en la cárcel por sus ideas que "dejen de insultar a Cataluña y a España".

el presidente del PP catalán incluso aseguró que España "es una de las democracias más consolidadas de Europa y del mundo", y que no hay presos políticos, sino que se encarcela a las personas que actúan al margen de la legalidad.

También defendió que el PP es el único partido que puede garantizar el "progreso, la creación de empleo y el futuro" en Cataluña, aunque añadiendo que después de las elecciones deberá abordar pactos con C's y PSC para evitar que vuelva a gobernar al independentismo.

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