Puigdemont: «Una empresa no puede retener a sus clientes a la fuerza ni contra su voluntad»

Puigdemont. /Andreu Dalmau (Efe)
Puigdemont. / Andreu Dalmau (Efe)

El presidente de la Generalitat asegura que España quiere una Cataluña «suspendida» en la que la voluntad de los ciudadanos «no cuenta para nada»

EFEBarcelona

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha criticado al Gobierno y, utilizando un símil, ha dicho que un empresario "nunca" enviaría "un barco lleno de policías a pegar a los clientes que han dejado de comprar su producto", aunque ha prometido buscar el diálogo "hasta el último minuto".

En la Nit de l'Empresari de la patronal Cecot, Puigdemont ha utilizado este símil, en alusión al barco en el que se alojan algunos de los agentes de la fuerzas del orden desplazados a Barcelona, para ejemplificar el trato que, en su opinión, España da a Cataluña en términos empresariales y que le ha valido la ovación del público. "Una empresa no puede retener a sus clientes a la fuerza ni contra su voluntad", ha remarcado el presidente catalán.

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Puigdemont ha subrayado que España ya ha evidenciado que quiere una Cataluña "sometida, disminuida, y si puede ser humillada". "Una Cataluña que acepte sin chillar su vergonzante falta de inversión o su insostenible déficit fiscal y su constante disminución de autogobierno. Una Cataluña que si alza demasiado la voz se la castiga o se perjudica deliberadamente su capacidad económica", ha añadido Puigdemont.

En el caso que continúe alzando su voz, ha continuado el presidente, España quiere una Cataluña "suspendida" en la que la voluntad de los ciudadanos "no cuenta para nada" y en la que se cesa a su Govern, a pesar de tener "el apoyo indiscutible de la ciudadanía".

Sin embargo, Puigdemont ha mantenido su apuesta por el diálogo "hasta el último momento" y ha recalcado que el Govern intentará "llegar a acuerdos mediante la mediación y no por tribunales". En este sentido, el presidente catalán valora la posibilidad de acudir al Senado para defender su posición y sus alegaciones a la aplicación del artículo 155.

Por su parte, el presidente de la Cecot, Antoni Abad, ha coincido con Puigdemont en la necesidad de dialogar y ha ofrecido a los empresarios como mediadores del conflicto. "Hace unos 40 años que se calla y no se dialoga. Ha llegado el momento de hablar", ha subrayado Abad.

Asimismo, Abad ha llamado a la calma, puesto que "ahora nos tocará pasar un tiempo de incertidumbre", pero hay que pensar que la economía catalana ya superó "una crisis muy dura" y que demostró que "tenemos todas las capacidades para tirar adelante y tenemos delante un futuro que será positivo". "Sobre las nubes hay un cielo azul esperanzador", ha recalcado.

Asimismo, el presidente de la patronal ha subrayado que no se deben condenar aquellas decisiones empresariales que son "individuales y a riesgo" y que buscan preservar la continuidad y la actividad. "Las resoluciones empresariales de contingencia, tomadas con libertad, se tienen que apreciar. Porque estamos preocupados, hablamos mucho de las que se van y poco de las que se quedan", ha añadido.

Otros miembros del Govern han estado presentes en el acto, como el conseller de Empresa y Conocimiento, Santi Vila; la consellera de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, Dolors Bassa; la consellera de Gobernación, Administraciones Públicas y Vivienda, Meritxell Borràs; el conseller de Territorio y Sostenibilidad, Josep Rull, y la consellera de Agricultura, Ganaderia, Pesca y Alimentación, Meritxell Serret.

El acto también ha contado con la presencia de la presidenta del Parlament de Catalunya, Carme Forcadell; el ex presidente de la Generalitat Artur Mas, y otras personalidades como Marta Pascal, Xavier Trias, Felip Puig y Jordi Baiget.

La 23 edición de la Nit de l'Empresari de la patronal vallesana, que se ha celebrado esta noche en el Teatro Nacional de Catalunya (TNC), ha premiado a las mejores iniciativas empresariales del año, entre las que se encuentran Farggi La Menorquina, CONCOM y el CN Sabadell.

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