Prisiones expedienta a Jordi Pujol 'Junior' por llamadas irregulares desde Soto

Jordi Pujol Ferrusola./Juan Carlos Hidalgo (Efe)
Jordi Pujol Ferrusola. / Juan Carlos Hidalgo (Efe)

Usaba los códigos de otro interno para telefonear a una médico de una conocida clínica de estética de Barcelona

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

La dirección de la cárcel de Soto del Real, en Madrid, ha expedientado a Jordi Pujol Ferrusola, en prisión preventiva desde el pasado 26 de abril, por hacer un uso indebido de las cabinas del centro. Según los documentos de Instituciones Penitenciarias en poder de este periódico, ‘Junior’ usó los códigos reservados a otro interno común, W.A.O.L. para llamar habitualmente a dos teléfonos, uno de ellos a una médico de una conocida clínica de estética de Barcelona y otro el de una misteriosa mujer.

El uso irregular del teléfono fue descubierto el pasado 7 de agosto e Instituciones Penitenciarias ha castigado con dos meses sin actividades recreativas al primogénito del expresidente de la Generalitat.

Según el atestado penitenciario, ese día fue sorprendido haciendo uso de la cabina telefónica de la segunda planta del módulo IV de Soto, cuando sus códigos personales de interno solo le permiten usar la cabina de la primera planta.

En España, los presos en régimen de comunicación y sin restricciones por comportamiento, tiene derecho a un cupo de diez llamadas semanales restringidas a una serie de teléfonos que hay que facilitar al centro.

Según confesó el ‘compinche’ de ‘Junior’, éste le convenció para que incluyera en su listado dos números. Según este interno, Pujol no le ofreció nada a cambio, más allá de alguna tarjeta telefónica.

Tanto el ‘compinche’ de Pujol Ferrusola como el propio ‘Junior’ en sus interrogatorios admitieron las trampas. Según W.A.O.L. , solo conocía a Pujol por “los medios de comunicación”. Luego compartieron mesa en el comedor y llegaron a compartir mesa. “Pero discrepábamos en muchos aspectos, dada su forma de ser tan exigente. Por ejemplo, con la televisión, llegándome a coaccionar para cambiar de canal cuando salían informaciones relativas a España. Las disputas y su exigencia nos llevó a separarnos de celda. Yo me marché a otra celda para evitar todo tipo de problemas”, relata el interno.

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