Puigdemont dice que no se puede suspender el referéndum: «Hay una nueva legalidad»

Carles Puigdemont. / Alberto Estévez (Efe)

El presidente de la Generalitat asegura que se ha aprobado una ley que «no puede ser impugnada por el sistema político español» porque emana de la soberanía de la cámara catalana

EUROPA PRESSBarcelona

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha asegurado que el Tribunal Constitucional (TC) no puede suspender la Ley del Referéndum aprobada en el Parlament esta semana porque "hay una nueva legalidad catalana amparada en las elecciones del 2015, en los derechos humanos y el derecho a la autodeterminación de los pueblos", en referencia a la Ley de Transitoriedad Jurídica y Fundacional de la República.

En una entrevista de 'El Punt Avui' recogida por Europa Press ha afirmado que el Parlament ha aprobado una ley que "no puede ser impugnada por el sistema político español" porque emana de la soberanía de la cámara catalana.

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Puigdemont ha criticado que se utilizara el último pleno del Parlament, en el que se aprobaron esas leyes, "deliberadamente sólo para ensuciar y crear una sensación de crispación para ver si se traslada a la sociedad", y ha lamentado que se faltara el respeto a la presidenta, Carme Forcadell, según él.

La CUP responsabiliza al Govern de ganar «el pulso» a Rajoy para votar

La diputada de la CUP en el Parlament Anna Gabriel ha sostenido que la responsabilidad de que los catalanes puedan votar en el referéndum del 1-O recae exclusivamente en el Govern: "Esto es un pulso y esto va de quién aguanta un segundo más, y lo tenemos que aguantar nosotros". En una entrevista de Europa Press, ha concluido que se han sustanciado el trabajo conjunto que han realizado con JxSí para aprobar la ley que da amparo al 1-O y la que pone las bases temporales de la independencia en caso de ganar el 'sí' y que ahora le toca al Govern garantizar el voto, tal y como el Ejecutivo Puigdemont les ha transmitido.

"Hemos hecho todo lo que podíamos hacer y más para llegar a donde hemos llegado", ha dicho, y ha recordado que su responsabilidad como grupo parlamentario era aprobar las leyes de 'desconexión' y lo han hecho, y que se firmara el decreto de convocatoria, que se ha firmado. Además, ha explicado que la CUP quiso ir más allá en su compromiso con el referéndum y trabajaron intensamente en la logística de la consulta y en las medidas que se debían adoptar ante las "imposiciones" del Estado, pese que no les correspondía por no formar parte del Ejecutivo.

Ha concretado que la CUP estuvo trabajando en estas contramedidas desde que el referéndum se puso en la agenda política, pasada la aprobación de los Presupuestos de 2017 en marzo: desde entonces los 'cupaires' fueron interpelando al Govern en relación a las garantías que tenían que existir para garantizar el referéndum. "Esto quiere decir, que planteamos hasta qué haríamos, por ejemplo, cuando hubiera una directriz que afecte a empresas privadas que pongan en riesgo el suministro de aquellos elementos necesarios para hacer el referéndum", ha explicado, cuando esta semana la Guardia Civil ha registrado una imprenta en busca de material del referéndum. Gabriel ha asegurado que hicieron llegar al Ejecutivo de Puigdemont todas las consideraciones, propuestas, recomendaciones, ideas y estrategias necesarias "en base a este escenario que está sucediendo", pero que el Govern les dijo que como grupo parlamentario no les correspondía esa tarea.

"Dio toda la impresión de que había un grupo de la oposición, no sé si todos, que buscaba eso: una provocación", ha valorado, y lo ha achacado a una operación para avinagrar, ha dicho, el proceso independentista.

Ha recordado que el Govern quería pactar un referéndum con el Estado pero ha considerado irrenunciable el derecho de los catalanes a votar, por lo que niega que el Ejecutivo catalán se vaya a echar atrás en la celebración del 1-O, aunque sea una consulta unilateral: "Es la única solución posible".

Urnas en Barcelona

Sobre si se podrá votar en Barcelona dado que la alcaldesa de la ciudad, Ada Colau, ha expresado que no pondrá en riesgo a los funcionarios permitiendo el referéndum en dependencias municipales, ha expuesto que se está buscando una solución. "Si un ayuntamiento directamente no puede ponerse ante la solución, pero acepta no formar parte del problema, hay un margen para trabajar", ha argumentado, y ha añadido que el deber del Govern es garantizar que se pueda votar.

«Fiesta mayor para los delincuentes»

Puigdemont cree que si se ordena a algún cuerpo policial retirar las urnas el 1-O será "un inmenso error", por lo que defiende que es un supuesto impensable. "No pueden retirar más de 6.000 urnas. Vaya, si lo hicieran, ese día sería fiesta mayor para los delincuentes porque tendrían que destinar a todos los policías a retirar urnas y no a vigilar el tráfico ni a prevenir el delito", ha argumentado.

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