La juez ordena incautar documentos «sensibles» de Mossos que iban a quemarse

La Policía confisca los documentos que viajaban con destino a la incineradora. / Reuters

La Policía Nacional esperaba a la furgoneta en una incineradora de San Adriá de Besós, pero los agentes catalanes afirman que es un procedimiento habitual

MELCHOR SÁIZ-PARDOBarcelonaMATEO BALÍNMadrid

La juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, instructora de la causa por un delito de sedición contra el mayor de los Mossos, Josep Lluis Trapero, su intendente Teresa Laplana, y los presidentes de ANC, Jordi Sànchez, y de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, ambos en prisión provisional, ha acordado esta mañana la incautación de documentos de la policía catalana que iban a ser quemados en una incineradora de San Adriá de Besós (Barcelona).

La titular del Juzgado Central de Instrucción número tres ha ordenado a la Policía Nacional la aprehensión de los citados papeles "sensibles" para la causa, después de que una decena de efectivos de las Unidades de Intervención de la Policía (UIP, antidisturbios) hayan impedido hacia las 10:00 horas que los Mossos destruyesen los citados documentos tras parar a la furgoneta a la puerta de la citada incineradora.

Los agentes autonómicos sostienen que la destrucción de documentos confidenciales es una práctica habitual, sin embargo la Policía Nacional les ha impedido su incineración y les ha reclamado su entrega, a lo que los mossos se han negado sin orden judicial, por lo que ha habido un enfrentamiento verbal que ha concluido tras la intervención de la juez Lamela.

La policía autonómica habitualmente hace este tipo de destrucciones cada seis meses. Los papeles que se iban a incinerar, y de los que hay copias informáticas, pertenecen, según los Mossos, a las Comisaría de Información que, entre otros cometidos, trabaja en la lucha antiterrorista.

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