Los cuatro autores del atentado de Las Ramblas fueron abatidos en Cambrils

Los cuatro principales sospechosos para la Policía.

El Houssaine Abouyaaqoub, Said Aallaa, Mohamed Hychami y Moussa Oukabir, junto a Omar Hychami, murieron en la localidad tarraconense; se cree que Younes Abouyaaqoub sigue huido

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

Omar Hychami, de 21 años y nacido en Marruecos; El Houssaine Abouyaaqoub, marroquí de 19 años; Said Aallaa, marroquí de 19 años; Mohamed Hychami, de 24 años y nacido en Marruecos; y Moussa Oukabir, marroquí de 17 años y presunto autor material del reciente atentado en Las Ramblas.

Son los cinco terroristas abatidos en Cambrils (Tarragona) que, según fuentes cercanas a la investigación, ya han sido identificados por la Policía. Sin embargo, los Mossos d'Esquadra aún no han confirmado oficialmente quién de ellos fue el conductor de la furgoneta que causó la tragedia en el corazón de Barcelona.

Moussa Oukabir, de origen marroquí, tenía 17 años y residía en Barcelona. Es el hermano de Driss Oukabir Soprano, el hispanomarroquí que ha sido detenido en Ripoll tras haberse entregado y denunciar que le habían robado el pasaporte.

Moussa había hecho alarde de su radicalismo en internet. En una cuenta en Kiwi, una red social sobre preguntas y respuestas, hace dos años aseguró que en "su primer día como reina/rey absoluta del mundo", lo primero que haría sería "matar a los infieles y solo dejar a musulmanes que sigan la religión".

Las fuerzas de seguridad había lanzado cuatro órdenes de búsqueda y captura de terroristas relacionados con los ataques de Las Ramblas y Cambrils, en las que incluía a Oukabir. Según el documento, al que ha tenido acceso este periódico, se trataría de buena parte del núcleo duro de la célula terrorista. Todos eran de nacionalidad marroquí y con residencia legal en España al tener respectivos NIE. Tres de ellos son residentes en la localidad gerundense de Ripoll y uno más en la localidad de Ribes de Freser.

Lo que sí han confirmado los agentes es que entre los escombros de la vivienda de Alcanar donde se produjo la explosión en la madrugada del pasado jueves han encontrado los restos de un segundo cadáver. El mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, incluso ha señalado que los sospechosos preparaban en la vivienda de Alcanar "atentados de mayor alcance".

"Estaban preparando un atentado o varios atentados en Barcelona. La explosión de Alcanar lo que ha hecho es evitar (...) atentados de mayor alcance", ha afirmado en alusión a una explosión el miércoles por la noche en un municipio 200 kilómetros al sur de Barcelona cuyos ocupantes, según la policía, estarían preparando artefactos explosivos.

Precisamente, los Mossos han detenido a una cuarta persona por su presunta relación con los atentados terroristas cometidos en Barcelona y en Cambrils, que ya se ha cobrado la vida de 14 personas y ha herido a más de un centenar -16 de ellos están muy graves-. La Policía catalana ha informado de esta cuarta detención, aunque no ha revelado por el momento la identidad.

Precisamente los Mossos investigan si las bombonas estaban destinadas a cebar las dos furgonetas encontradas a la célula yihadista que ha perpetrado el atentado de Barcelona; una de ellas el vehículo que provocó la masacre y la otra es la hallada en un aparcamiento en Vic, ambas alquiladas y en las que no se han encontrado restos de explosivos.

Según la tesis con la que trabajan los investigadores, los terroristas habrían decidido atentar directamente con uno de los vehículos mediante el atropello masivo (sin carga explosiva alguna) ante el temor de que la policía descubriera antes o después sus planes tras la explosión de la vivienda de Montercamelo, en la que falleció una persona, pendiente de identificación y un segundo inquilino resultó con heridas graves (ambos marroquíes) y otras cinco personas resultaron heridas de menor entidad. La explosión también habría precipitado el atentado de Cambrils, que finalmente se ha cobrado la vida de una mujer, elevando así ese número de 14 muertos.

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La yihad golpeó este jueves el corazón de Barcelona con un brutal atentado con la marca indeleble del Daesh y solo nueve horas después, ya en la madrugada del viernes, lo intentó en Cambrils.

En Barcelona, en plena hora punta, poco antes de la cinco de la tarde, y con unas Ramblas atestadas de turistas y transeúntes, un terrorista se lanzó con una furgoneta a más de 80 kilómetros por el centro peatonal del bulevar. El vehículo logró rodar casi 700 metros, haciendo continuos zigzags para arrollar al mayor número de personas. La mortal carrera provocó, al menos, trece muertos y un centenar de heridos, de ellos 15 de carácter grave.

El pánico se adueñó de inmediato de la capital condal, ante la certeza de que el autor material y al menos uno de sus cómplices habían huido. Tras horas de confusión y después de que los Mossos d’Esquadra y las fuerzas de seguridad del Estado desplegaran una ‘operación Jaula’ sin precedentes en los últimos años, los agentes lograron detener al marroquí en la localidad de Alcanar (Tarragona) y a Driss Oukabir Soprano en relación a este primer atentado de corte yihadista en España desde la masacre del 11 de marzo de 2004. No obstante, al parecer, el autor material de la matanza seguiría huido.

El atropello masivo era, sin duda, la peor pesadilla de las fuerzas de seguridad. Niza, Londres, Berlín, París, Estocolmo… pero no había indicios de que Barcelona fuera a ser la siguiente en sufrir el zarpazo del nuevo método preferido por el Estado Islámico. Por eso, el paseo central de Las Ramblas no tenía obstáculos, ni tampoco estaba cerrado al tráfico rodado. Esa circunstancia era conocida por los terroristas. La furgoneta, una Fiat de color blanco alquilada a la empresa Telefurgo en la localidad barcelonesa de Santa Perpètua de Mogoda , entró al paseo desde la popular Plaza de Catalunya. De inmediato, según fuentes de la investigación, se incorporó a la zona central peatonal, donde centenares de personas deambulaban entre las tiendas y los populares quioscos, y comenzó a tomar velocidad.

En los primeros metros, la mayoría de los transeúntes lograron esquivar al vehículo, pues el área es más amplia, pero conforme la furgoneta fue tomando velocidad a la altura de la conocida fuente de Canaletas y comenzó a hacer amplias ‘eses’ a lo largo y ancho del bulevar las víctimas fueron cayendo como «bolos», en palabras de un testigo. Era tal la muchedumbre que había en la zona que la mayoría de los fallecidos y heridos –según los Mossos– ni siquiera se percató de que la furgoneta bajaba, ayudada por la inercia a toda velocidad, hasta que la tuvieron encima.

Contra un quiosco

El conductor asesino no puso final a su matanza hasta que finalmente perdió el control del vehículo y fue a estrellarse contra uno de los quioscos turísticos de la zona, situado a la altura del turístico mercado de La Boquería. El terrorista –que no iba a armado y que no profirió gritos– logró escapar de la zona, dejando tras de sí un espectáculo dantesco. Decenas de personas fallecidas y heridas yacían a lo largo del bulevar. La Rambla se había convertido en un inmenso reguero de sangre, por el que corrían despavoridos centenares de turistas tratando de refugiarse en los bares y comercios cercanos.

En cuestión de minutos decenas de ambulancias y efectivos policiales comenzaron a llegar a la zona, donde durante casi una hora reinó el caos. Durante buena parte de la tarde se extendió el rumor de que uno o dos de los yihadistas se habían atrincherado en un bar turco cercano –la Luna de Estambul– y habían tomado rehenes, lo que acrecentó el pánico en el centro de Barcelona, sacudido por continuas estampidas de pánico sin motivo aparente.

La captura en el hospital del herido en Alcanar precipitó el atentado

El melillense detenido en Alcanar tras ser herido en la explosión en la vivienda de la madrugada del jueves es Mohamed Houli Chemlal, de 20 años. Es amigo de Moussa Oukabir, de 17 años, el supuesto autor material de la masacre y, según fuentes de la investigación, habría ayudado a Moussa a alquilar la furgoneta del arrollo multitudinario de Las Ramblas y la otra furgoneta hallada en Vic y que supuestamente iba a ser usada para un atentado con las bombonas de gas que hicieron estallar la vivienda. Chemlal es familiar de varios de los terroristas muertos en Cambrils.

De hecho, los Mossos creen que la captura en el hospital de Chemlal apenas horas después del atentado de Barcelona fue la que precipitó el ataque de Cambrils ante el temor de que Chemlal les delatara.

‘Operación Jaula’

Las autoridades ordenaron de inmediato el desalojo de las inmediaciones y el corte de todos los medios de transporte y estaciones del centro –metro, autobuses, Ferrocarriles de la Generalitat y Renfe– de la capital catalana como parte de la una inmensa ‘operación Jaula’ para intentar atrapar al autor material de la masacre, que, al cierre de esta crónica, sigue huido.

El terrorista dejó en el interior de la furgoneta usada para el atropello masivo un pasaporte a nombre del melillense de origen franco marroquí Driss Oukabir. Este joven, al que durante muchas horas se consideró como principal sospechoso del atentado, se personó en la comisaría de localidad de Ripoll, donde reside, para asegurar que no tenía relación alguna con los atentados y que su documentación le había sido sustraída recientemente. Oukabir, que pasó un mes encarcelado en la prisión de Figueres (Girona) preventivamente como autor de un supuesto delito de abusos sexuales, quedó detenido para tratar de confirmar su versión. El segundo arrestado es el marroquí de Alcanar.

El pasaporte de Oukair efectivamente –confirmaron fuentes de la investigación– fue el que se usó para alquilar la furgoneta en la oficina de Telefurgo de Santa Perpetua de la Mogada. En esa misma oficina y valiéndose del pasaporte a nombre de Oukabir el o los terroristas alquilaron un segundo vehículo, de casi idénticas características, que fue localizado una hora después de la masacre en un aparcamiento cercano a un restaurante de comida rápida de la localidad de Vic, en la carretera de Manlleu.

Al parecer, este segundo vehículo iba a ser usado por los yihadistas para escapar o pudo ser utilizado en labores de ayuda a la furgoneta, si bien este extremo no pudo ser confirmado de manera oficial. Desde el principio, tanto la Consejería de Interior como el Ministerio del Interior apuntaron a la autoría del Daesh, tanto por la metodología como por el escenario elegido. Apenas unas horas después, el Estado Islámico reivindicó la autoría del atentado perpetrado de Barcelona, a través de una nota difundida por su agencia de noticias, Amaq, según el portal de seguimiento de información yihadista Site, el más fiable en el seguimiento del yihadismo internacional.

El consejero de Interior de la Gerneralitat, Joaquin Form, y el jefe de los Mossos, Josep Trapero, explicaron que investigan la relación del atentado con la explosión de Alcanar. Trapero, que fue muy parco en sus explicaciones y que no quiso desvelar si alguno de los dos detenidos es el autor material, apuntó que una persona abatida después de saltarse un control en la Diagonal, un español, en principio no tiene relación con los atentados.

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