La madre de los niños secuestrados por su padre: «Ruego que le retiren la patria potestad»

La madre de los niños secuestrados por su padre: «Ruego que le retiren la patria potestad»

Sonia Barea defiende que hay una sentencia firme contra el padre de los niños por haberla maltratado

Y. HUERTAS Y C. CUERDO

«Estamos genial, muy contentos y muy felices; los niños están perfectamente, ya jugando». Sonia Barea, la madre de los menores Manuel y Violeta, supuestamente secuestrados por su padre durante un permiso de visita la pasada semana, no podía ocultar ayer su tranquilidad y satisfacción por estar ya junto a sus pequeños. Después de tres largos días de incertidumbre, la Policía Nacional localizaba a los críos en una vivienda de Dos Hermanas (Sevilla) propiedad de la nueva pareja del progenitor, que se enfrentó a los agentes que iban a detenerle causando heridas leves a tres de ellos.

Sonia, que tiene pensado quedarse hasta el día de Reyes en Sevilla con sus familiares y con sus hijos, de 9 y 10 años, manifestó a IDEAL que su temor no era para nada infundado. «De verdad estamos hablando de una persona que es muy problemática y muy peligrosa. Gracias a Dios a mis hijos no les ha pasado nada», expresó. «Con mucho cariño todo se pasa», añadió en tono maternal.

La mujer, que reside en Armilla (Granada), donde los niños están escolarizados, aseguró haber formulado más de 50 denuncias en todo este tiempo contra su expareja, Manuel Lebrón, un exagente de policía local con varios episodios violentos a sus espaldas. Sobre él, como confirmó Barea, pesa una condena firme de dos años y diez meses de cárcel por malos tratos habituales en presencia de sus hijos que está pendiente de cumplir. Asimismo, tiene vigente hasta 2022 una orden de protección.

«Espero y ruego que le retiren la patria potestad a este señor y que se establezca una orden de alejamiento hacia mis hijos», dijo Sonia, a la vez que admitió haber sentido miedo por la integridad de sus vástagos al acordarse del caso Bretón. «Claro que se te pasa por la cabeza», señaló, para indicar que su expareja es «una persona que no se controla y, precisamente, al no controlarse puede cometer una locura».

El progenitor permanecía detenido en los calabozos de Sevilla a la espera de pasar a disposición judicial para responder por los presuntos delitos de sustracción de menores, lesiones y atentado contra la autoridad. Los niños habían pasado la Navidad con su padre, que los recogió el pasado 23 de diciembre para cumplir el régimen de visitas establecido por ambos tras la separación de la pareja. Debían haber vuelto con su madre el pasado día 30, pero no se presentaron en el punto de encuentro familiar de Granada, donde ella se refugió para alejarse de su expareja, ni el padre respondía a las llamadas. Tampoco la familia del hombre quiso facilitar detalles sobre su paradero, reprochó la madre. Después de que la mujer denunciara lo ocurrido, el hombre llegó a contactar con sus excompañeros de comisaría en Alcalá de Guadaira (Sevilla) para asegurar que los pequeños «no están secuestrados, están con su padre».

Esa fue la pista a la que se agarraron los investigadores, que este martes lograban localizar a Manuel Lebrón en Dos Hermanas, en la casa de su actual pareja. Según explicaron fuentes policiales, fue la novia quien franqueó el acceso a la vivienda de los agentes. Al ser descubierto, el hombre llegó a parapetarse detrás de sus hijos, pero fue cuando los menores estaban ya a salvo en poder de la Policía cuando el ahora detenido cogió un cuchillo de grandes dimensiones con el que agredió a tres de los agentes que iban a detenerle. Aunque se trata de heridas leves, los policías necesitaron atención médica y fueron trasladados a un hospital.

Al parecer, la huida del hombre con los dos niños habría sido premeditada, ya que amenazó con marcharse y no volver en mucho tiempo. Según la madre, en varias ocasiones le había dicho a los niños, que le habían visto con varios fajos de billetes, que iban a hacer «un viaje muy largo», mencionando Marruecos o alguna isla y «provocando que los niños se asustaran y no quisieran ir con él». Este mismo martes, la madre se desplazó a Alcalá de Guadaira, de donde procede la familia y donde residieron durante un tiempo, para pedir información en el juzgado y solicitar la retirada de la patria potestad al progenitor. «Si no llega a ser por la presión social que ha habido hubiera costado trabajo encontrarlos y, quizás, con resultados peores», expresó la mujer a este diario, al tiempo que agradeció su ayuda a los medios, a las personas que se han movilizado en las redes sociales y a la plataforma SOS Desaparecidos.

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