Interior restringe la correspondencia a Jordi Sànchez en prisión

Jordi Sánchez (i) habla en un acto de ANC. /Marta Pérez (Efe)
Jordi Sánchez (i) habla en un acto de ANC. / Marta Pérez (Efe)

El candidato recibía por carta centenares de euros en sellos, un artículo prohibido

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

Instituciones Penitenciarias ha decidido restringir la correspondencia en la cárcel madrileña de Soto del Real a Jordi Sànchez. El exlíder de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), quien desde su ingreso en prisión el 16 de octubre ya ha protagonizado varios incidentes, estaba recibiendo entres su abundantísima correspondencia numerosos sellos, un «artículo prohibido» en el interior de las misivas, al igual que el dinero.

La restricción de la correspondencia al candidato a la presidencia de la Generalitat ha sido revelada en una respuesta parlamentaria del Gobierno al diputado del PDeCAT Feliu Gilllaumes, quien pidió explicaciones al Ejecutivo el pasado enero por la restricción de las comunicaciones de uno o varios de los presos encarcelados por la «celebración del referéndum en Cataluña». Guillaumes, que preguntaba al Gobierno el por qué de esta medida, también demandaba información sobre el tipo de cartas a las que ya no van a tener acceso esos presos.

En su respuesta, el Ejecutivo afirma que efectivamente «se ha restringido la correspondencia» pero «solamente a un interno procesado por el delito de sedición» (Jordi Sànchez). Y que solo se ha limitado su relación epistolar «con determinadas personas cuyas cartas contenían objetos de valor prohibidos en los centros penitenciarios o cuya adquisición solo se permite a través de los servicios de economato». Según Interior, esta medida «no se ha incorporado a familiares próximos», que siguen teniendo acceso a su correspondencia habitual. En cualquier caso, Instituciones Penitenciarias deja claro que es una media «prevista en la normativa penitenciaria» y que, en modo alguno, es excepcional.

Según han revelado fuentes penitenciarias, el problema con la correspondencia de Sànchez es que el exlíder de la ANC ha recibido desde su llegada a Soto más de 10.000 cartas de seguidores y simpatizantes. El entorno de Sánchez hizo saber a sus seguidores que el preso, con un peculio de solo 100 euros a la semana, no podía responder a todas estas misivas porque se gastaría su presupuesto solo en sellos. La reacción de sus simpatizantes fue una nueva avalancha de misivas con sellos en su interior. De acuerdo con estas mismas fuentes, el interno habría recibido cerca de 1.000 euros en sellos en los últimos meses.

Los sellos, al igual que el dinero contante o la lotería, se consideran objetos de «valor» prohibidos en las cartas, que solo pueden ser comprados en el economato. En las prisiones, los sellos, como muchos otros objetos como las tarjetas telefónicas o los cigarrillos, son objeto habitual de trueque y la posesión de un número importante de éstos se controla para evitar el excesivo poder de los internos.

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