Freixenet decide finalmente mantener su sede social en Cataluña

La intervención de la Generalitat provoca un frenazo en la salida de empresas. Ayer solo trasladaron su sede social a otras comunidades 62 sociedades, la mitad de las que lo venían haciendo durante octubre

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

El Consejo de Administración de Freixenet ha decidido finalmente mantener la sede social de la compañía de cava en Sant Sadurní d'Anoia, Barcelona. La cúpula de Freixenet, encabezada por Josep Lluís Bonet, tenía claro hasta hace unas pocas semanas que lo mejor era trasladar la sede social fuera de Cataluña para preservar la seguridad jurídica, pero ayer fuentes de la dirección de la compañía admitieron que tenían "dudas" respecto al traslado, por entender que la intervención de la Generalitat por parte del Gobierno calmaba la situación.

La huida de empresas catalanas a otras comunidades autónomas se ha paralizado repentinamente después de la convocatoria de elecciones autonómicas para el próximo 21 de diciembre, anunciada por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a última hora de la tarde del pasado viernes. La tranquilidad que ha aportado esta solución al conflicto catalán ha tenido un reflejo fiel en los registros y notarías: ayer solo salieron de Cataluña 62 empresas, prácticamente la mitad de lo que lo venían haciendo durante el convulso mes de octubre.

Este frenazo responde claramente a la distensión del conflicto independentista y previsiblemente el número de firmas que fijen su domicilio social en otras comunidades autónomas siga cayendo durante los próximos días, siempre que la situación se estabilice y no aparezcan nuevos sobresaltos. Hasta el pasado día 27 habían salido de Cataluña 1.821 empresas, esto es, una media de 130 por día hábil, según los datos del Colegio de Registradores. A falta de los datos de este martes, las cifra asciende ya a 1.883 corporaciones de todo tipo de tamaño.

Con los datos de ayer, es la jornada en la que menos empresas han huido de Cataluña. El día que hasta ahora tenía ese récord mínimo de sociedades se habían trasladado fue el día 16, con 68 salidas. El jueves 19, en medio del temor a una declaración unilateral de independencia (DUI), fue el día en el que se registraron más traslados, hasta alcanzar los 268 solo en esa jornada.

Durante la semana pasada, a medida que repuntaba la tensión por la posible aplicación del artículo 155 de la Constitución, con una intervención en la Generalitat que finalmente fue más blanda de lo que se imaginaba, así como con la amenaza de la constitución de la república catalana, los registros de cambio de domicilio social volvieron a incrementarse hasta los 140 traslados en jornadas como la del viernes.

La huida de empresas de Cataluña ha sido constante durante este mes, sobre todo después de que los dos grandes bancos de origen catalán, Sabadell y CaixaBank, optaran por fijar sus domicilios sociales en Alicante y Valencia, respectivamente. Lo hicieron entre el 5 y el 6 de octubre, ante la fuga de depósitos que estaban sufriendo, así como para mantener sus negocios bancarios bajo el paraguas del Banco Central Europeo (BCE), ante una posible DUI con efectos desconocidos en ese momento. En el caso de CaixaBank, el traslado fue posible gracias al decreto-ley exprés que aprobó el Gobierno el día 6 para permitir esos cambios sin necesidad de que fueran aprobados por la junta de accionistas, y solo con el respaldo del consejo de administración.

Entre otras grandes firmas que han fijado su sede social fuera de la comunidad catalana se encuentran cotizadas como Gas Natural Fenosa, Inmobiliaria Colonial, Abertis, Cellnex, y otras muchas, entre las que destacan Agbar, Orizon, Banco Mediolanum, San Miguel, Idilia Foods (Cola-Cao y Nocilla), Codorníu, Pastas Gallo, Allianz, Zurich, Grupo Planeta, además de multitud de pymes.

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