SOS Europa: Los turistas también protestan

Un cartel en la manifestación de Barcelona. / Afp

La movilización reclama una respuesta internacional para la situación Cataluña

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

El centro de Barcelona se ha convertido en un gigantesco plató destinado a los medios de comunicación internacionales. Carteles con la leyenda “SOS Europa” en manos de estudiantes, pero también de turistas, han brotado como setas tras una noche de lluvia en la multitudinaria manifestación que abarrota la plaza Universidad, la Gran Vía, la calle Pau Clarís y otras aledañas.

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Esa es una de las novedades, la incorporación de los turistas a la movilización en el paro convocado por “la represión” de las fuerzas de seguridad el pasado domingo. Hay banderas de Francia, Estados Unidos, Australia o Italia, incluso algunas de España. “Help Catalonia” o “Europe your silence kills us” se puede leer en otros improvisados carteles escritos con rotulador. Claro que también hay turistas que toman café o cervezas en las pocas terrazas abiertas del centro de la ciudad, y que sacan fotos, graban vídeos y miran con cara de entender poco la gigantesca movilización.

Equipos de televisión franceses, alemanes, holandeses, y de otros países están desperdigados y entrevistan a ciudadanos de sus países, muchos de ellos ataviados con uno de los uniformes independentistas de los jóvenes, la estelada anudada al cuello y que cuelga por la espalda como si fuera una capa. Los dirigentes soberanistas juegan esta baza internacionalista, y no se cansan de pedir calma y tranquilidad para que todo discurra en paz. “El mundo nos mira y tenemos que ganar. Hagámoslo bien”, ha reclamado el presidente de la Asociación de Municipios Catalanes, Miquel Buch.

Los llamamientos a la no violencia también figuran en los carteles de los estudiantes de todas las edades, hay niños de diez años junto a universitarios. “El papel siempre gana a la piedra”, “Ni sangre ni porra, Piolín a la mazmorra”, se puede leer en otras cartulinas. Pero también hay hueco para el humor: “España, cariño, lo nuestro no funciona” o “Más vale condón en mano que un hijo como Mariano”.

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