El director de una escuela de alta montaña es uno de los españoles fallecidos en Suiza

Imagen del equipo de rescate. /Efe
Imagen del equipo de rescate. / Efe

Román Bascuñana, natural de Talavera de la Reina, fue uno de los cinco sorprendidos por una avanlancha el pasado fin de semana

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

El director de la Escuela de Alta Montaña de Castilla-La Mancha (ECMAM), Román Bascuñana, es uno de los tres españoles fallecidos en la avalancha de nieve ocurrida el sábado en el cantón suizo de Valais, ha confirmado hoy el presidente castellanomanchego, Emiliano García-Page.

En un comunicado, el presidente autonómico ha trasladado sus condolencias a los familiares, allegados y amigos de Bascuñana, que también era miembro de la Junta Directiva de la Federación de Deportes de Montaña de Castilla-La Mancha (FDMCM). Bascuñana formaba parte del grupo de cinco españoles que este pasado fin de semana fue sorprendido por un alud entre el sector de Fiesch y la estación de esquí de Fiescheralp mientras realizaba una travesía en piel de foca.

Natural de Talavera de la Reina (Toledo), Román Bascuñana estudió Geología en la Universidad Complutense de Madrid, era técnico deportivo superior de alta montaña y desde el año 2000 trabajaba como guía de montaña e instructor de escalada y esquí. Su afición por la montaña le había llevado a formar parte de más de 30 expediciones en el Himalaya indio, Perú, Bolivia, Argentina o Nepal.

Sorprendidos por la avalancha

La tragedia sobrevino en forma de una avalancha de nieve a 2.450 metros en el Alto Valais, en los Alpes suizos, al sur del país, muy cerca de la frontera con Italia. Un alud acabó con la vida de tres españoles y dejó heridos a otros dos miembros de la expedición, también españoles, la tarde del sábado. Los fallecidos son dos hombres y una mujer, mientras que los heridos son un hombre y una mujer, según fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores español.

El suceso, según la prensa suiza y las autoridades cantonales, tuvo lugar sobre las 16.45 horas, cuando ya comenzaban a caer las sombras. Las cinco víctimas componían un grupo de esquí de travesía, una disciplina consistente en cubrir distancias fuera de pista y habitualmente sin aprovechar las pendientes. Los deportistas, con esquís de 'piel de foca' para poder desplazarse por nieve virgen, habían partido el sábado por la mañana desde la Konkordiahütte, una popular cabaña de montaña, a 2.850 metros de altura, en los Alpes Berneses, muy cerca del origen del glaciar Altesch, el más grande y más largo de esa cordillera centroeuropea. Su idea era descender a la estación de esquí de Fiescheralp, a unos diez kilómetros en línea recta hacia el sur y a poco más de 2.200 metros de altura. Un recorrido bastante conocido entre los esquiadores de travesía y muy visitado por gozar de varias zonas protegidas por la Unesco y con fantásticas vistas sobre el glaciar Altesch.

Poco antes de llegar a la estación, la expedición se vio sorprendida por la avalancha a 2.450 metros de altura en una leve subida al área de Obers Tälli, en un punto entre Fiescheralp y Fiesch, uno de los pueblos de la zona. El alud, cuya causa se desconoce por el momento, alcanzó de lleno al grupo, según los testigos. Otro grupo de esquiadores ajenos a la expedición presenció en directo el accidente. Esta segunda expedición fue la que dio la voz de alerta a la policía cantonal a través de una llamada teléfonica y la que comenzó las labores de rescate de los españoles.  

Dispositivos de localización

Todos los miembros de la expedición española iban dotados en sus ropas de dispositivos de localización bajo la nieve, lo que facilitó que los cinco accidentados fueran encontrados la misma tarde del sábado por los equipos de rescate. No obstante, tres de los esquiadores ya había fallecido. Los otros dos fueron sacados de la nieve con heridas leves, según Exteriores, y no se teme por su vida.

Los dos heridos fueron llevados de inmediato en un helicóptero de rescate de Air Zermatt al hospital de Visp, la capital de cantón de Valais, de donde salieron en la tarde del domingo. Además, se les proporcionó atención psicológica frente al trauma sufrido. El rescate de los tres cadáveres y su transporte tuvo que posponerse hasta este domingo por la mala situación climatológica y la caída de la noche.

La Policía de Valais, al menos hasta la tarde de este domingo, no había comenzado con el interrogatorio de los dos supervivientes para tratar de determinar la causa de la avalancha. Las autoridades suizas ya están en contacto con el Ministerio de Exteriores y el Consulado de Ginebra para coordinar la repatriación de los cadáveres y los dos heridos.

El 29 de marzo, la policía cantonal de Valais informó de que las últimas nevadas asociadas a fuertes vientos habían causado un aumento del riesgo de avalanchas, en particular por encima de los 2.000 metros de altitud.

Contenido Patrocinado

Fotos