Ciudadanos impone la vía murciana para forzar la salida de Cifuentes

Cristina Cifuentes./Efe
Cristina Cifuentes. / Efe

Exige al PP que sea reemplazada por otro dirigente hasta el final de la legislatura o dejará caer al Gobierno regional

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

«Políticamente está acabada». Para Ciudadanos el futuro de la presidenta madrileña está escrito y tiene la llave para que Cristina Cifuentes siga al frente del Gobierno de la Comunidad de Madrid. Pero el crédito de la dirigente que se presentó como la regeneradora del PP está acabado para el partido que lidera Albert Rivera. En las filas naranjas se han cansado de esperar una explicación plausible sobre el máster que Cifuentes asegura que realizó en la Universidad Rey Juan Carlos, pero del que no enseña pruebas concluyentes, y su portavoz en la Asamblea, Ignacio Aguado, pidió su dimisión formal. «Tiene que irse de inmediato», sentenció.

Ciudadanos había advertido en las últimas horas al PP de que solo mantendría a la presidenta en su despacho de la Puerta del Sol si aceptaba una comisión de investigación en la Cámara autonómica bajo sus condiciones antes del mediodía de este lunes. Un minuto después de finalizar el plazo fijado, los populares enviaron un documento a Aguado y a su equipo en el que intentaron acotar el órgano parlamentario a tres sesiones y pidieron que ante ella comparecieran el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, el portavoz socialista en la Asamblea, Ángel Gabilondo, el profesor que filtró la información sobre el máster y un periodista del diario El Mundo. Este periódico publicó el domingo que el docente se reunió con emisarios del PP, PSOE y Podemos, una información a la que se agarraron los populares madrileños para denunciar una «trama» urdida por los socialistas para hundir a la presidenta de la Comunidad.

Pero Ciudadanos no cedió porque considera que con esta maniobra el entorno de Cifuentes intenta desvirtuar la comisión y poner el foco en la filtración y no en los hechos. A partir de ahí, la formación naranja activó la misma vía que forzó hace un año la dimisión del presidente popular de Murcia, Pedro Antonio Sánchez. Aguado compareció para pedir la cabeza política de la presidenta madrileña y exigir a Mariano Rajoy que busque de manera inmediata un sustituto dentro de sus filas. «La confianza en Cifuentes se ha roto», aseveró y puso un plazo para que el PP tome esa decisión. Tiene hasta finales de este mes para buscar un candidato alternativo que ocupe la presidencia de la Comunidad «de forma interina» hasta las elecciones de 2019. Hasta entonces Ciudadanos da por «congelado» el acuerdo de investidura.

Pero el PP de Madrid se ha enrocado y rechaza esa opción. Su portavoz en la Cámara, Enrique Ossorio, advirtió a su socio de que Cifuentes no dimitirá ni ahora ni después, y retó a Ciudadanos a hacer lo que considere «oportuno». «Si hay una moción ellos sabrán lo que hacen, pero desde luego -avisó- sería un castigo terrible para los madrileños».

Sin tiempo para estudiar

El diputado popular acusó a Aguado y a su grupo de no haber tenido ningún interés por pactar puesto que no les dieron su propuesta de comisión hasta las 8.30 de la mañana. «Era imposible analizarla y responderla antes de las doce», adujo. Y criticó a los liberales por incluir en su documento conclusiones antes incluso de celebrarse la comisión, con palabras como «encubrir y beneficiar» y porque el objeto no se atenía al reglamento de la Cámara, que, según explicó Ossorio, establece que debe ser un asunto «público de competencia de la Comunidad». Y estudiar un máster no entra en ese concepto, por lo que, insistió, «sería ilegal» la comisión.

La imposibilidad de llegar a un acuerdo entre las ejecutivas madrileñas de ambos partidos obligó a la dirección nacional del PP a tomar las riendas para intentar reconducir la situación. «Incomprensiblemente, de manera demasiado rápida, se ha zanjado esta cuestión sin buscar una solución», se lamentó Fernando Martínez Maillo. Pero de nada sirvieron los esfuerzos del coordinador general de los populares que levantó el teléfono para hablar con el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, para tratar de convencerle en seguir adelante con la comisión de investigación en la Asamblea de Madrid. La posición de la formación liberal es inamovible.

El dirigente naranja trasladó a su homólogo que la posición defendida por Aguado es la acordada con la dirección nacional por lo que no hay marcha atrás. Es decir, si el PP no propone un candidato alternativo a Cifuentes, Ciudadanos dejará caer a la presidenta y se sumará a la moción de censura propuesta por el PSOE y que cuenta con el apoyo de Podemos. Una iniciativa que obligaría a la formación de un nuevo gobierno o al adelanto electoral. «No descartamos ningún escenario, pero confiamos en el sentido común del PP», señaló el portavoz naranja en la Cámara regional.

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