Camps asegura al juez que Zaplana fichó al ‘Bigotes’ para trabajar con el PP valenciano

Francisco Camps llega a la Audiencia Nacional./Efe
Francisco Camps llega a la Audiencia Nacional. / Efe

El expresidente de la Generalitat testifica en el juicio por la financiación de los populares valencianos y descarga la responsabilidad en su ex número dos

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

Francisco Camps, expresidente de la Generalitat Valenciana entre 2003 y 2011, pisó este miércoles por vez primera la Audiencia Nacional para declarar como testigo en el juicio por la presunta financiación irregular del Partido Popular de la Comunidad Valenciana (PPCV), que él mismo presidió durante nueve años, la época dorada de la formación regional. Su presencia fue pedida por la defensa de Vicente Rambla, quien fuera su mano derecha en el Gobierno autonómico. Durante una hora de interrogatorio, Camps pasó el trámite con eficacia pese a que su intervención se había marcado en rojo tras la incriminación realizada por el ex secretario general del PPCV Ricardo Costa, uno de los principales acusados.

Como era de esperar, Camps negó la mayor ante el juez José María Vázquez Honrubia y se sacudió las acusaciones de que él y Juan Cotino, expresidente de Las Cortes Valencianas, controlaban la financiación irregular del partido y ordenaban el sistema de pagos electorales por parte de los empresarios contratistas arrepentidos. «Jamás habría permitido un sistema de pagos así, jamás, nunca», resumió a preguntas de la fiscal anticorrupción.

De forma previa, Camps abundó a la defensa de Rambla que era el secretario general el responsable de la contabilidad del PPCV, es decir, su otrora amigo Costa, el arrepentido a quien la Fiscalía reclama siete años y nueve meses de prisión. «Era el máximo responsable. Orgánicamente es el que mantiene la vida económica del partido. No despaché con él cuestiones económicas. Esa conversación que mencionó (la orden de pagos electorales por parte de los empresarios contratistas arrepentidos) no existió. El señor Costa no me dio cuenta de ninguna irregularidad. Es más, cuando saltó el caso en 2009 en ‘El País’ le llamé y me aseguró que todo eran falsedades y la contabilidad estaba perfectamente ordenada».

En su condición de testigo y con obligación de decir verdad, Camps acotó muy bien sus respuestas porque la Fiscalía estuvo especialmente expectante ante cualquier renuncio. La razón es que, un día después de declarar Costa, Anticorrupción anunció que decidirá si investiga a Camps por presunta malversación de caudales públicos una vez que concluya la prueba testifical y documental propuesta por las partes.

Solo sería por este delito, porque el expresidente no ha sido acusado en ningún momento en esta pieza del ‘caso Gürtel’, por lo que los delitos que ahora se juzgan -falsedad documental y delito electoral- estarían prescritos para él. En cambio, sí seguiría vigente la malversación de caudales públicos por la campaña electoral de 2008, en el caso de que los empresarios arrepentidos admitieran que a cambio de hacer pagos en B al PP valenciano recibieron contratos amañados por parte de la Generalitat.

«Amiguito del alma»

La testifical de Camps sí tuvo ayer un momento especial que hizo revivir en la sala de vistas los fantasmas del pasado del PPCV, la lucha interna con Eduardo Zaplana por el control del partido. Dijo al juez y luego a los periodistas tras concluir el interrogatorio que fue Zaplana y no Alejandro Agag, yerno de José María Aznar, quien envió al responsable de la ‘Gürtel’ en esa Comunidad, Álvaro Pérez ‘el Bigotes’, para organizar actos electorales del PP y que «ya se quedó allí en Valencia».

«Me lo enviaron desde Madrid. El presidente del partido (en Valencia) dijo que esta persona es la que se encargaría de los temas de organización de los actos, de entarimados y todo ese lío», añadió Camps, quien dijo sentirse «enfadadísimo» con Álvaro Pérez «por el follón que ha organizado con el partido».

En esta línea fue preguntado por las grabaciones que obran en la causa en las que se escucha al expresidente llamar al responsable de Orange Market «amiguito del alma» y le pidió «lealtad». Camps explicó que esta conversación que ha pasado «para la historia de España» se enmarcaba en una llamada para felicitar la Nochebuena. «Ese día el presidente llamaba a mil personas, ese día hablo con concejales, diputados, con ministros que no que eran el PSOE, y Álvaro Pérez estaba en la lista», concretó. «¿Qué pides en Navidad? Pues cosas buenas, no le llamas para decirle ‘oye mira que voy a pasar de ti’», añadió.

También declaró Juan Cotino, que no aportó muchos «detalles» sobre las campañas electorales que se analizan en esta vista oral y sobre el funcionamiento del partido. Ello pese a que su sobrino Vicente Cotino es uno de los nueve empresarios contratistas arrepentidos.

Contenido Patrocinado

Fotos