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Lesmes defiende la regeneración de la gestión pública contra la corrupción

Carlos Lesmes, junto al rey Felipe.
Carlos Lesmes, junto al rey Felipe. / Ángel Díaz (Efe)
  • El presidente del Poder Judicial admite que "no basta" con la acción de la Justicia en plena polémica con el exministro Soria

  • La fiscal general carga contra los independentistas por su "desprecio al ordenamiento constitucional" en la apertura del año judicial

El solemne acto de apertura del año judicial, el primero con un Gobierno en funciones y la sensación en el ambiente de una larga e inusual interinidad del Poder Legislativo, ha tenido dos temas capitales en los discursos de los intervinientes: la corrupción y el desafío de Cataluña. Asuntos que, no por novedosos, ya que suelen salir a la palestra en cada comienzo del curso judicial, han sido desgranados con bastante carga de profundidad.

Carlos Lesmes, presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, ha señalado que la corrupción "es un fenómeno preocupante que corroe algunas de nuestras instituciones, con el consiguiente desánimo social", pero que ha encontrado en la justicia española "la más contundente y eficaz respuesta, desde la rabiosa independencia de todos nuestros jueces (…) que no admiten injerencias ni presiones de ningún tipo".

No obstante, Lesmes recordó en presencia del rey Felipe VI y del ministro de Justicia en funciones, Rafael Catalá, que "ante este fenómeno, la acción de la Justicia no basta. Tiene que ir paralela a la definición de unas estrategias de buen gobierno, de prevención y, sobre todo, de regeneración de la gestión pública". Una mención implícita a la polémica generada con el nombramiento por parte del Ejecutivo del exministro José Manuel Soria como alto cargo del Banco Mundial, después de dimitir en abril por su aparición ellos llamados 'papeles de Panamá' sobre empresas 'off shore'.

Las consecuencias de la corrupción

Por su parte, la fiscal general Consuelo Madrigal hizo una mención más técnica sobre la evolución y las consecuencias de la corrupción. Ha afirmado que afecta ya al sector financiero, al mercado, empresas y consumidores; ha señalado la entrada de grupos criminales organizados en la corrupción política o administrativa como una "fuente de beneficios"; y su incidencia en el sector privado.

Madrigal ha demandado para luchar contra esta lacra "mejorar los cauces de detección de los hechos delictivos, incentivar su denuncia, mejorar el flujo de información y máxima colaboración entre los organismos relacionados con la persecución del fraude: ONIF, AEAT, CNMV, Sepblac o Banco de España". Asimismo, se requiere, dijo la fiscal general, "un nuevo y completo marco procesal penal, sobre cuya necesidad parece haber consenso y para el que sólo falta un imprescindible pacto de Estado".

Con respecto al desafío soberanista de Cataluña, Madrigal ha recordado que en este escenario político y social "incierto" y ante el "desprecio al ordenamiento constitucional" que se plantea desde determinados sectores independentistas, "conviene mantener la integridad de la conciencia intelectual", en un claro mensaje a la unidad de los magistrados del Tribunal Constitucional.