Smart Vision EQ fortwo, el futuro para la ciudad

Un prototipo, sin volante ni pedales, en el que la marca propone una nueva visión de la movilidad urbana

Smart también apuesta por el uso temporal de vehículos (carsharing). Con el Vision EQ fortwo muestra un nuevo concepto de movilidad urbana y una opción de transporte público para las ciudades, flexible y eficiente. El nuevo prototipo eléctrico de conducción autónoma recoge a los pasajeros directamente en el lugar que ellos piden. Es el primer vehículo del grupo Daimler en renunciar tanto al volante como a los pedales.

El Vision EQ fortwo, con una longitud de solo 2.699 milímetros es un coqueto biplaza y destaca por ofrecer una máxima amplitud en el mínimo espacio. Un elemento que llama la atención es el innovador concepto de puertas, que se giran por encima del eje trasero a modo de alas, lo que permite ahorrar espacio. El control de las funciones del vehículo se puede realiza mediante la voz y en lugar de un tablero de instrumentos, hay una pantalla de 24 pulgadas rodeada por un marco en tono oro rosa.

Las asientos van tapizados con un novedoso e innovador símil en cuero blanco, ideal para el concepto de «conducción compartida» del prototipo por su facilidad de limpieza. Equipa elementos tridimensionales del mismo tono oro rosa en las ruedas y en el difusor, lo que hace referencia a la propulsión eléctrica y de nexo de unión con el diseño típico de los modelos EQ. Las ventanillas laterales presentan un diseño hexagonal.

El futuro de Mercedes en este campo se encuadra dentro de la estrategia CASE, acrónimo que deriva de «conexión en red» (Connected), «conducción autónoma» (Autonomous), «uso temporal» (Shared & Services) y «sistemas de propulsión eléctrica» (Electric).

Smart propone en este prototipo un concepto para la ciudad sin volante ni pedales.

En cuanto a la conexión, El Smart Vision EQ podrá llamarse mediante un teléfono o dispositivo móvil. El usuario puede reconocer «su» vehículo gracias al gran panel frontal y superficies de proyección laterales. La parrilla delantera sirve, por un lado para personalizar el vehículo y, por otro, para comunicarse y dar información para los peatones al cruzar la calle. La parrilla muestra si el Smart va ocupado por una o dos personas.

El prototipo Vision EQ muestra cómo la conducción autónoma podría hacer en el futuro el uso temporal de vehículos aún más sencillo y rentable. Los usuarios no buscan el coche libre, es el vehículo el que les encuentra y les recoge en el lugar deseado. Se elimina el trayecto para llegar hasta el «vehículo alquilado». Los vehículos interconectados entre sí están siempre en marcha. Así aumenta su grado de aprovechamiento y se reduce al mismo tiempo el volumen de tráfico y las zonas de aparcamiento en el entorno urbano.

Es el vehículo el que va a buscar al usuario y no al revés

El concepto carsharing representa la movilidad en la ciudad del futuro. Los últimos estudios realizados predicen que la cifra de usuarios en todo el mundo se quintuplicará hasta 2025, con un total de 36,7 millones de personas. Ahora, ya se alquila en algún lugar del mundo un vehículo de la flota car2go cada 1,4 segundos, que cuenta con más de 2,6 millones de clientes.

La propulsión eléctrica de este Smart cuenta con una batería de iones de litio de una capacidad de 30 kWh. Cuando no está ocupado, se dirige de manera autónoma a una estación de carga para recargar energía. Los vehículos se acoplan a la red eléctrica mediante inducción, entregan energía eléctrica y descargan así la red a modo de «sistema de baterías en enjambre». Smart asume de este modo una función importante en la configuración de la revolución energética.

La estrategia de Mercedes-Benz en vehículos eléctricos es producir en serie más de diez nuevos modelos antes del año 2022, desde el Smart hasta un SUV de grandes dimensiones.

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