Opel Insignia GSi, el más rápido de la familia

Opel Insignia GSi, el más rápido de la familia

Estreno en septiembre con ocasión del Salón de Fráncfort y se pondrá a la venta a mediados de noviembre

Opel presentará el nuevo Insignia GSi en el Salón de Fráncfort. Se trata de una de las citas más importantes del sector del automóvil en otoño, en la que la marca dará a conocer la versión cumbre de la gama. Una berlina de muy elevadas prestaciones, dirigida a los más exigentes, que se comercializará a mediados de noviembre.

Aparte de más emocional y rápido, el nuevo Opel es más eficiente. El chasis se ha desarrollado con una configuración dinámica que proporciona una gran estabilidad, y combinado con la tracción integral, garantiza una experiencia de conducción gratificante para que al volante se disfrute al máximo en todo tipo de carreteras. La nueva caja de cambios automática de ocho velocidades se puede accionar a través de las levas de cambio en el volante.

El GSi se reconoce exteriormente por algunos detalles, como las grandes tomas de aire cromadas en la parte delantera y un eficiente y generoso alerón trasero situado sobre la tapa del maletero para mejorar la carga aerodinámica sobre el eje trasero. La imagen se refuerza además con las grandes llantas de 20 pulgadas, el logotipo en la parte trasera y el faldón trasero que parece un difusor y cuenta con dos tubos de escape cromados.

Los asientos deportivos tapizados en piel, especialmente desarrollados para el GSi, el volante deportivo de cuero aplanado en la parte inferior y los pedales de aluminio son elementos específicos de esta versión. Los nuevos asientos son muy envolventes, con un mayor soporte lateral y el elevado respaldo también cuenta con un reposacabezas integrado. Como en el Insignia Grand Sport, disponen de ventilación, calefacción y función de masaje.

El nuevo Insignia GSi es más rápido que el anterior Insignia OPC en el mítico circuito de Nürburgring, habitual pista de pruebas de la marca. Una de las razones es que el GSi es 160 kilos más ligero que su hermano. Junto a un bajo centro de gravedad y la potencia del motor de 2.0 litros turbo, el resultado es un mejor equilibrio y una relación peso / potencia más favorable. Los ingenieros de Opel han desarrollado una suspensión con muelles más cortos, que rebajan la altura al suelo en 10 milímetros, y los amortiguadores deportivos reducen aún más el balanceo de la carrocería en las curvas.

Con el uso de la electrónica, se adapta al instante los amortiguadores y la dirección según el modo elegido; la centralita también cambia la calibración del pedal del acelerador y las relaciones de cambio de la caja automática de ocho velocidades. Hay tres posiciones: Standard, Tour y Sport. Y una más que es el modo Competición, que se activa a través del botón ESP. Una doble pulsación permite a los pilotos más habilidosos encender y apagar el control de estabilidad para una utilización en circuito.

Los GSi de Opel: 33 años de historia

El Insignia GSi continúa la larga tradición de coches deportivos Opel, que se reconocen por las siglas GSi. Los primeros fueron el Manta y el Kadett (con motor 1.8 litros y 115 CV) en 1984. Cuatro años más tarde, el propulsor 2.0 litros de 16 válvulas en el Kadett alcanzaba los 150 caballos de potencia y era una de las referencias del segmento. El primer Astra también ofreció esta mecánica y en 1993 aunque había una alternativa menos potente de 125 CV. También hubo un GSi en varias generaciones del Corsa; el primero, en 1988, con 100 caballos, y el último, de momento, en agosto de 2012.

Con neumáticos Michelin Pilot Sport 4 S de 20 pulgadas de diámetro y la tracción integral con reparto vectorial del par como equipo de serie, el comportamiento del nuevo Opel debe ser de primera. Esa distribución del par sustituye al diferencial convencional en el eje trasero, un sistema que puede acelerar cada rueda trasera de forma independiente en fracciones de segundo según la forma de conducción. La tendencia al subviraje, en el que las ruedas delanteras empujan hacia el exterior de la curva, queda casi olvidado en el Insignia GSi.

El motor turbo de gasolina de cuatro cilindros genera 260 caballos y desarrolla un par de 400 Nm. Se asocia al nuevo cambio automático de ocho velocidades con la opción de cambiar de marcha a través de levas en el volante; el consumo medio oficial es de 8,6 litros que corresponde a unas emisiones de 197 gramos por kilómetro. Más adelante el GSi también ofrecerá un nuevo y potente motor diésel

Contenido Patrocinado

Fotos