Opel Grandland X, apuesta por el diseño

Con líneas dinámicas, el nuevo SUV de la marca es robusto pero deportivo y además funcional

El Grandland X es un modelo clave en la gran ofensiva de producto de Opel. Una estrategia en la que la marca pondrá en el mercado siete automóviles nuevos. El nuevo Grandland X, cuyo estreno va a ser en el Salón de Fráncfot, es un nuevo SUV que combina el estilo de vida actual con una imagen de todocamino. Un vehículo robusto, deportivo y además funcional.

Gracias a una posición elevada de los asientos, el interior permite una buena visibilidad, se ha diseñado para que la accesibilidad resulte sencilla y que admita mucho espacio para el equipaje. El diseño combina robustez con elegancia sin olvidar un alto nivel de practicidad. El Grandland X es otro claro competidor de los SUV compactos. La marca propone un modelo prémium con superficies talladas con esmero y materiales de buena calidad.

Aspecto deportivo

En la parte delantera, el aspecto deportivo se refuerza con las alas de la parrilla más alargadas, que parten desde el emblema de Opel hasta las “alas” de doble luz led en los finos faros delanteros, un detalle que acentúa además la anchura del vehículo. El capó es musculoso, con una forma escultórica en la que destaca el característico pliegue central; las grandes llantas son de hasta 19 pulgadas de diámetro.

En la parte trasera, los pilares C, el techo ‘flotante’ y las finas luces traseras de led, estas últimas ubicadas en la limpia superficie cóncava del portón trasero, otorgan al Grandland X de una visión posterior dinámica. Los detalles robustos como la parte inferior de la carrocería, el revestimiento del frontal o los marcados pasos de rueda, se combinan con adornos cromados en el parachoques que mejoran la sensación de calidad.

Visto de perfil, la silueta del Grandland X es dinámica y funcional. Dispone de una línea de techo de marcada caída con los pilares C avanzados, típico de Opel, y un acentuado pliegue que fluye a través del frontal hasta la parte trasera. La interpretación única de la forma de “álabe” de Opel en el área inferior de las puertas contribuye a remarcar el perfil deportivo. Los raíles del techo resaltan el aspecto característico de un SUV.

En cuanto al interior, coincide el estilo y la funcionalidad. El diseño sencillo del sistema de información con muy pocos mandos es típico de Opel. La pantalla del sistema va situada en la parte superior del panel de instrumentos para una mejor visibilidad y la moldura circundante proporciona a los dedos una base estable para descansar, lo que permite una operación cómoda.

Por debajo de la pantalla, en el centro del salpicadero, los interruptores para el infoentretenimiento, la climatización, y los controles del chasis, como el control de tracción, se ubican de manera lógica en tres zonas. Entre los asientos delanteros hay un hueco que proporciona mucho espacio para los posavasos o pequeños objetos, y también lleva un cargador inalámbrico opcional para teléfonos móviles.

Después de la presentación en el próximo Salón de Fráncfort, el Opel Grandland X llegará a un mercado en auge. En los últimos de diez años, los SUV y crossovers en toda Europa han aumentado su cuota en el mercado del 7 % al 20 %.

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