Opel Grandland X, desde 22.250 euros

Opel Grandland X, desde 22.250 euros

Se comercializa con dos motores de gasolina y diésel y dos niveles de equipamiento

Opel inicia la venta del nuevo Grandland X. El nuevo SUV, tras el Mokka X y el Crossland X, supone la cabeza de familia de este tipo de modelos claramente en auge. Con motores de gasolina y diésel, y dos niveles de equipamiento, la versión de acceso a la gama cuesta con descuentos a partir de 22.250 euros.

El tercer componente de esta gama X de Opel comparte esas líneas más modernas y con aspecto de todoterreno, y destaca por una posición elevada de los asientos que permite una mayor visibilidad general, característica de un SUV. Con la adopción de multitud de tecnologías y con un notorio espacio y capacidad para equipaje, el nuevo Grandland X es fruto de los acuerdos entre el grupo PSA y Opel.

La plataforma del Peugeot 3008

El coche adopta la misma plataforma del Peugeot 3008. Mide 4,477 metros de longitud, 1,856 de ancho y 1,60 metros de alto, y su distancia entre ejes de 2,675 metros favorece el espacio interior y el volumen para equipajes, con un maletero de 514 a 1.652 litros según la posición de los asientos posteriores. El acceso al maletero es muy cómodo, con el portón trasero controlado por un sensor que lo abre y cierra automáticamente con un simple movimiento del pie bajo el paragolpes trasero.

En cuanto a diseño, con el capó dotado del pliegue característico de la marca, delante incorpora la prominente y representativa parrilla con el Blitz de Opel. Las barras cromadas, con forma de ala, rodean el logotipo de la marca y se alargan hacia el exterior hasta los delgados faros de led con luces diurnas en forma de doble ala. Visto de perfil, se aprecian los esculpidos pasos de rueda y el revestimiento protector en la parte inferior de la carrocería, elementos habituales de un todoterreno.

En cambio, las líneas definidas y la elegante forma de álabe en la parte inferior de las puertas identifican al nuevo Grandland X como un turismo más de la familia Opel. El acabado opcional de dos tonos con el techo en contraste negro añade un toque extra de personalización. La vista trasera muestra la protección plateada en la parte inferior con tubos de escape integrados a izquierda y derecha y las delgadas luces traseras de led subrayan el carácter deportivo.

La oferta mecánica empieza con el compacto motor turbo de gasolina de 1.2 litros, fabricado en aluminio. Desarrolla 130 CV y un par máximo de 230 Nm a solo 1.750 rpm. El consumo de combustible combinado en ciclo NEDC varía entre 5,1 y 5,5 l/100 km. Para los que opten por el diésel, se comercializa un cuatro cilindros de 1.6 litros y 120 CV de potencia, con un par máximo de 300 Nm a 1.750 rpm; el consumo medio es entre 4,0 y 4,6 l/100 km, con unas emisiones a partir de 104 gramos por kilómetro. Más adelante llegará un propulsor diésel más potente, y una nueva caja de cambios automática de ocho velocidades.

El nuevo Opel mejora la tracción con el sistema opcional IntelliGrip. Asegura un superior agarre a la carretera en cualquier situación, con cinco modos de conducción según por qué superficie se circule. La distribución del par a las ruedas delanteras permite incluso el patinamiento del neumático si es necesario, y ajusta la respuesta del acelerador y el freno. Esto garantiza una mejor tracción, independientemente si hay nieve, barro, arena u otro tipo de superficie resbaladiza.

Los sistemas de asistencia en el Grandland X son numerosos. Alerta de colisión frontal con detección de peatones y frenada automática de emergencia, alerta de somnolencia del conductor, asistente de aparcamiento y la cámara de visión 360° son algunos de los más destacados. Es opcional el control de velocidad de crucero con función de frenado, que mantiene la velocidad y la distancia seleccionada con el vehículo que va delante y frena hasta parar o acelera. Respecto a seguridad, el nuevo Grandland X ha sido puntuado en las pruebas del organismo independiente Euro NCAP con la nota más alta de 5 estrellas.

En el interior, el cuadro de instrumentos y la consola central con pantalla táctil se ubican horizontalmente con el conductor. La consola dispone de tres filas de controles para un acceso rápido e intuitivo a las funciones multimedia, climatización y del chasis. Los pasajeros se benefician de la posición elevada de los asientos que facilita la accesibilidad y permite una mejor visibilidad.

La comodidad y mayor protección para la espalda de los asientos ergonómicos opcionales se certifica por AGR (campaña alemana para las espaldas más saludables). El volante puede ser calefactable, lo mismo que los asientos delanteros y exterior trasero. El techo panorámico es opcional.

Como es habitual en los últimos modelos de Opel, la conectividad se consigue con la última generación de sistemas IntelliLink compatibles con Android Auto y Apple CarPlay y el asistente personal de conectividad y servicio Opel OnStar, que incluye un punto de acceso wifi. Los smartphones pueden incluso cargarse de forma inalámbrica mediante carga inductiva. Para los amantes de la música, hay disponible un sistema de sonido prémium Denon con ocho altavoces y un subwoofer.

La gama comprende dos niveles de equipamiento: Selective y Excellence. El primero es el de acceso y el segundo es el más completo. Los precios arrancan para el Grandland X con motor de gasolina y acabado Selective a partir de 22.250 euros, con descuento promocional. Si se elige la variante diésel, la cifra sube a 23.695 euros. En el caso del Excellence, con el propulsor de gasolina cuesta desde 24.764 euros.

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