Mercedes GLC F-Cell, más cerca de la producción

Mercedes GLC F-Cell, más cerca de la producción

La nueva generación de vehículos de pila de combustible, en la última fase de desarrollo

Mercedes ultima la fase final de la nueva generación de vehículos de pila de combustible, desarrollo que se está llevando a cabo sobre el todoterreno GLC F-Cell. Se trata de un vehículo cercano a la producción que será presentado en el Salón de Fráncforrt. Combina las tecnologías de pila de combustible con la de híbrido enchufable.

La pila de combustible forma parte de la estrategia de vehículos ecológicos de Daimler. Mercedes ha acumulado experiencia en el campo de la propulsión por hidrógeno, gracias al desarrollo de varias generaciones de vehículos. Hasta la fecha, las más de 300 unidades que conforman el parque de vehículos con pila de combustible han recorrido casi 18 millones de kilómetros.

El primer Mercedes con pila de combustible

El desarrollo de la pila de combustible comenzó a primeros de los años 80. Entonces, los investigadores estudiaron la combustión fría (generación de electricidad por la reacción de hidrógeno con oxígeno en una pila de combustible). Mercedes desveló el primer vehículo de pila de combustible en 1990: el Necar 1. Le siguieron otros muchos, como una flota del modelo Clase A F-Cell en 2003 y el autobús urbano Citaro Fuel Cell Hybrid, que lleva más de cinco millones de kilómetros de servicio desde 2003.

En 2011, tres Clase B F-Cell rodaron alrededor de 30.000 kilómetros por 14 países en 125 días. En 2015, el concept car F 015 Luxury in Motion ya anunciaba 1.100 kilómetros de autonomía con tecnología cero emisiones, y anticipaba el gran salto hacia la tecnología de híbrido enchufable con pila de combustible. Los expertos en pila de combustible han utilizado alrededor de 200 toneladas de hidrógeno en sus pruebas desde 2015. El único “gas de escape” emitido ha sido vapor de agua (1.800 toneladas en total).

El desarrollo del GLC F-Cell incluye un camino similar al de cualquier modelo que se vaya a producir en serie. Simulación, bancos de ensayo, pruebas en carretera de verano e invierno con un total de más de 500 ensayos individuales, adicionales a los que se someten todos los vehículos. Además, pasaron pruebas específicas sobre el sistema de propulsión eléctrico, la pila de combustible y la interacción de los componentes de la cadena cinemática.

El GLC F Cell recibe sus ajustes aerodinámicos finales en el Centro de Tecnología de Mercedes en Sindelfingen. Los fenómenos meteorológicos más extremos pueden reproducirse en sus instalaciones, como temperaturas comprendidas entre -40 y 60º C, huracanes con vientos de 265 km/h, chaparrones tropicales y tormentas de nieve, forman parte del repertorio con el que cuentan los ingenieros para sus pruebas.

Desde el comienzo del desarrollo de la variante F-Cell del GLC en 2015, la atención de los ingenieros se centró en la integración de los componentes relevantes para la seguridad como los tanques de hidrógeno, las juntas y las válvulas de gas y los componentes de alto voltaje.

Los tanques de hidrógeno van instalados entre los ejes del vehículo, una zona segura ante posibles colisiones y protegida por una estructura adicional que los envuelve.

En caso de impacto, entran en juego una serie de medidas adicionales como un sistema de válvula multifase o circuitos de protección especiales para el sistema de alta tensión. Los ensayos de choque realizados con el GLC F-Cell y los anteriores modelos de hidrógeno muestran que los ingenieros han conseguido un nivel de seguridad equiparable al de los vehículos convencionales. Como resultado, la última generación de F-Cell cumple con los requerimientos legales e incluso con los estándares internos más estrictos de Mercedes-Benz.

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