Citroën C4 Cactus, objetivo confort

El nuevo modelo dispone de un sistema de suspensión más cómodo y adopta un estilo más actual

Citroën acaba de desvelar las primeras informaciones del nuevo C4 Cactus, el modelo compacto fabricado en exclusiva para todo el mundo en uno de los centros de producción del Grupo PSA en Madrid. El vehículo, que se pondrá a la venta durante el primer trimestre del año que viene, adopta una suspensión con unos amortiguadores específicos que proporcionan un superior confort de marcha, nuevos asientos, cambios en el diseño y una buena oferta en sistemas de asistencia y conectividad.

El nuevo C4 Cactus se diferencia por un nuevo frontal, con los flancos rediseñados y una trasera donde destacan los nuevos pilotos con efecto led 3D. Delante, gana en percepción de anchura. Con el mismo estilo de ópticas en dos niveles, desde el logo central del doble chevron parten sendas líneas cromadas hacia los laterales y en el medio se ubican las nuevas luces diurnas de led, unos proyectores estrechos con inserciones en negro brillante.

En la parte baja, los faros antiniebla pueden ir adornados con un detalle cromado. El parachoques va pintado en el color de la carrocería y lleva deflectores laterales para aumentar esa imagen dinámica. En los laterales, los protectores de la carrocería conocidos como Airbump son ahora más finos y situados más bajos, y en combinación con los pasos de rueda resguardan la carrocería de los pequeños golpes en ciudad.

Larga distancia entre ejes

El chasis del C4 Cactus presenta una larga batalla de 2,60 metros, garantía de habitabilidad sobre todo para los pasajeros de las plazas posteriores. Con una longitud de 4,17 metros y una anchura de 1,71 m, los voladizos son reducidos para garantizar un manejo fácil en conducción urbana. La carrocería cuenta con proporciones ideales, con 1/3 de superficies acristaladas y 2/3 de chapa, en una altura contenida de 1,48 metros. Las barras de techo son opcionales, según mercado.

El interior del nuevo Citroën mantiene las virtudes del Cactus anterior, con materiales suaves y colores relajantes, pero ahora el ambiente es más moderno y elegante. El salpicadero va ubicado en una posición baja, con la pantalla táctil central y el cuadro de instrumentos digital como elementos más importantes. Como curiosidad, la tapa de la guantera lleva cinchas, hebillas y alfileres, en la más pura tradición de las maletas artesanas.

Para optimizar el confort, los asientos delanteros adoptan una nueva espuma de alta densidad que mejora la comodidad, sobre todo a la hora de afrontar un viaje largo porque evita el efecto de hundimiento tras muchas horas al volante o también el envejecimiento del material tras varios años de uso. Con banquetas y respaldos anchos, la sujeción se refuerza y disponen de reglaje en altura y lumbar.

La superficie del salpicadero es ahora de un tacto más suave, mientras que los tiradores vienen a revestir el interior con un toque de distinción. El habitáculo destaca por numerosas zonas en negro brillante, como los embellecedores de los aireadores, extremos de la superficie del salpicadero, conexión inferior del volante, entorno del cuadro de instrumentos y de la pantalla táctil o la zona de decoración de la nueva consola central.

La nueva suspensión

Citroën sigue sorprendiendo en el apartado de la suspensión. La hidroneumática fue toda una revolución, ya en tiempos del GS, con un confort más que notable donde la única pega era afrontar un cambio de rasante a una velocidad considerable (daba la sensación de que el estómago se subía a la cabeza). Ahora acaba de desarrollar un nuevo sistema: los amortiguadores hidráulicos progresivos.

Tras el C5 Aircross en China, el nuevo Cactus lleva la suspensión con amortiguadores progresivos hidráulicos por primera vez en un Citroën en Europa; una innovación que será utilizada en los futuros vehículos de la gama. El funcionamiento es sencillo. Mientras que los amortiguadores normales llevan un muelle y un tope mecánico, en estos se añaden dos topes hidráulicos a un lado y al otro; uno de extensión y uno de compresión. La suspensión trabaja así en dos tiempos en función de las necesidades.

Al circular por una carretera con pocas irregularidades, el muelle y el amortiguador controlan de manera conjunta los movimientos verticales sin necesidad de que funcionen los topes hidráulicos, y da la sensación de que el vehículo sobrevuela las deformaciones de la calzada. Cuando los baches son más importantes, el muelle y el amortiguador trabajan en combinación con los topes hidráulicos de compresión o de extensión, que ralentizan el movimiento de una manera progresiva, para evitar así las paradas bruscas al final del recorrido.

Al contrario que un tope mecánico clásico, que absorbe la energía pero que restituye una parte de ella, el hidráulico también lo hace pero disipa esa energía. Por ello, no se produce un fenómeno de rebote. En definitiva, mayor comodidad de marcha y menos balanceo de la carrocería en las curvas.

La propuesta para la personalización del habitáculo es generosa, con cinco ambientes diferentes, desde el más sobrio y básico con asientos de tela a juego con el salpicadero y los reposabrazos y tiradores en las puertas, el elegante Hype Grey, con asientos de cuero o el Hype Red con asientos de cuero Nappa beis y tela de este mismo color, una banda en Alcántara en la parte alta de los respaldos y reposabrazos y tiradores en beis en las puertas y en la guantera Top Box.

En el exterior, se podrá elegir hasta un total de 31 combinaciones, con nueve colores de carrocería, cuatro packs de color que juegan al contraste con la carrocería y cinco tipos de llantas de aleación incluso diamantadas para el alto de gama. El techo acristalado panorámico y de alta protección térmica, mejora el confort interior.

Otro factor importante en el nuevo Cactus es el aislamiento acústico. Al emplear cristales más gruesos, encapsulado de los cristales traseros, juntas de estanqueidad en todas las piezas que se abren, parabrisas acústico y mayor material por el salpicadero y el suelo, se consigue un aislamiento mejorado con un menor ruido aerodinámico y el confort de marcha es propio de un vehículo del segmento superior.

Las ayudas a la conducción del nuevo C4 Cactus son numerosas. Frenado automático de emergencia, reconocimiento de las señales de velocidad y recomendación, alerta de cambio involuntario de carril, aviso de parar a tomar un café, alerta de atención del conductor, sistema de vigilancia del ángulo muerto, asistente de aparcamiento, cámara de visión trasera, iluminación estática de cruce, acceso y arranque manos libres y Grip Control, el sistema que mejora la motricidad en superficies resbaladizas.

La conectividad, con la función Mirror Screen, permite ver las aplicaciones del móvil en la pantalla con Android Auto, Apple CarPlay y MirrorLink. El sistema de navegación conectado 3D es de última generación, con reconocimiento de voz. Este sistema está asociado a servicios como TomTom Traffic. También puede equipar el Citroën Connect Box con pack SOS & Asistencia, un servicio de llamada de emergencia y de asistencia disponible las 24 horas del día los siete días de la semana.

Respecto a las motorizaciones, la gama abarca los propulsores de gasolina de tres cilindros, turbo, PureTech de 82, 110 y 130 caballos. Los cambios son manuales de seis velocidades o automáticos EAT6. En diésel, la oferta inicial es el BlueHDi con 100 caballos y para otoño del año que viene se comercializará una mecánica de gasóleo con cambio automático de 120 caballos.

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