La Vasco escenifica la 'muerte' de la minería de interior, garantiza con 270.000 toneladas su actividad y mira con incertidumbre el 2019

Estado actual del emblemático castillete de Santa Lucía. / J.L.B.

Los 47 trabajadores de Peal avanzan con el desmantelamiento del castillete de Santa Lucía, emblema del sector y último escenario de la gran batalla del carbón | La Hullera mantiene a 73 trabajadores en tareas auxiliares y Peal emplea a 90 para la extracción de carbón del cielo abierto, sin garantías de futuro a partir del 31 de diciembre del 2018

A. CUBILLASSanta Lucía

Es la imagen del punto y final de la minería de interior en Santa Lucía de Gordón. El fiel reflejo de la lenta y agónica desaparición que vive el carbón en la provincia de León. El emblemático castillete del pozo Aurelio, el mismo donde se escenificó la última lucha minera, emblema de un sector, de toda una comarca, se borra lentamente de su paisaje.

Tras escenificase la demolición del castillete del pozo Eloy Rojo, el más antiguo de la compañía, los 47 trabajadores de la subcontrata Radial 21 trabajan en el desmontaje de esta infraestructura en paralelo a las labores de desmantelamiento de la unidad productiva, enmarcado en el proceso de liquidación de la compañía minera.

Fue la última semana de enero, año y medio después de la última jornada de actividad en el interior - 8 de mayo de 2015-, cuando arrancaron las labores de cierre ordenado. La primera actuación fue visible en agosto, con el derribo de las oficinas, el área de los vestuarios y los talleres del grupo Santa Lucía.

Labores que, según han asegurado fuentes sidincales a este diario, aún no tiene fecha de conclusión y que previsiblemente se extenderán a lo largo del año 2019.

Labores, que supervisadas por vigilantes de la Hullera Vasco Leonesa, arrancaron con el desmontaje de la planta 550 del pozo Aurelio, la misma donde en su día trabajaron los mineros de Minerplan, el último yacimiento de carbón que fue objeto de explotación por la Vasco.

Precisamente, el pozo Aurelio fue escenario de la última gran batalla de los mineros de la Hullera. El 13 de junio de 2016, cuatro mineros - Daniel Garguño, Sócrates Fernández, Álvaro Rodríguez y Elías Ortega- iniciaban un encierro a 250 metros de profundidad.

Ahora, con el castillete del pozo Aurelio 'recortado', se entierra en cierta manera el último bastión de la minería de interior y, con él, la fuerza minera que en los últimos siete años han encarnado el sector de la minería leonesa.

Radiografía actual

Por su parte, la Vasco mantiene en su plantilla matriz a 73 mineros que en la actualidad se centran en tareas auxiliares de mantenimiento repartidos en el túnel, el lavadero y el pozo Emilio, limitándose hoy por hoy la extracción de carbón en el cielo abierto, en el que la subcontrata Peal mantiene una plantilla que ronda los 90 trabajadores.

Precisamente, la compañía cerraba recientemente un contrato con Gas Natural -propietaria de la térmica de La Robla. para la venta de 150.000 toneladas a las que se suma los 120.000 que había comprometido con EDP, propietaria de la térmica asturiana de Soto de Rivera, alcanzando los 270.000 euros, sensiblemente inferior a la ventas del 2017 que superaron las 400.000.

Una cifra que, en cualquier caso, da un margen de tranquilidad en el seno de la empresa que, en cualquier caso, se entremezcla con el sentimiento de incertidumbre que genera el desconocimiento de qué ocurrirá a partir del 1 de enero de 2019. «El cielo abierto es rentable pero no sé sabe que ocurrirá a partir de esa fecha que será clave en el futuro de la minería leonesa», remarcaron responsables sindicales.

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